15 de febrero 2002 - 00:00

Ya hay más de 10.000 causas en Tribunales

Los juzgados del fuero contencioso administrativo federal están a punto de declararse en estado de colapso. En diciembre recibían alrededor de 2.000 causas por mes. Ahora, en los 10 días hábiles que pasaron desde el receso judicial de enero, se iniciaron más de 10.000 expedientes. Todos ellos, recursos de amparo para lograr la devolución del dinero atrapado en el corralito bancario. Tal es la necesidad de la gente, que el éxito obtenido por la herramienta legal en la Justicia dio paso a un nuevo nicho para los abogados. Los profesionales ya se organizaron: reparten tarjetas en las colas de los bancos y cobran entre $ 30 y $ 500 para iniciar la acción, más un porcentaje que va entre 5% y 20% si logran rescatar el dinero de las entidades bancarias.

Entretanto, en la mesa de entradas de la cámara del tribunal, ubicada en la planta baja del edificio de Talcahuano 550, se forman todos los días largas colas de gente que llegan hasta el hall central del edificio. «Recibimos más de 1.200 causas por día.

Tuvimos que poner a trabajar a los ordenanzas porque no damos abasto con el personal que tenemos. Tampoco contamos con presupuesto para hacer frente a este aluvión de causas. Si hasta pusimos dinero de nuestros bolsillos para comprar papel», afirma una secretaria.

Pese a que a raíz del fallo de la Corte Suprema -que declaró la inconstitucionalidad del corralito-el Poder Ejecutivo decidió suspender los amparos por 180 días, las acciones contra el Estado nacional y el BCRA jamás cesaron. Luego que el presidente Eduardo Duhalde intentara a través del decreto 214 frenar la avalancha de pleitos y amenazara con la inminente quiebra del sistema financiero, seis jueces federales se expidieron contra esta medida. Incluso este decreto le valió al propio Duhalde una causa penal que tramita en el juzgado federal de Adolfo Canicoba Corral por violación de los deberes de funcionario público. A partir de entonces, la convicción de la gente de iniciar juicios para hacerse de su capital, se fue incrementando día a día. En el fuero contencioso administrativo federal se reclama la inconstitucionalidad de las circulares del BCRA que impiden el retiro de los depósitos, y del dinero en cajas de ahorro y cuentas corrientes. También se reclama por la inconstitucionalidad de la pesificación en aquellos depósitos que originariamente se efectuaron en dólares, ya que esta medida también afecta el derecho de propiedad amparado por la Constitución nacional. Además, en el mismo sentido, los acreedores particulares iniciaron amparos por la pesificación de sus acreencias. Por otro lado en el fuero laboral también proliferan las demandas. Allí se inician juicios para el retiro íntegro de las indemnizaciones por despido y accidentes laborales. Fuentes del Banco Central afirmaron a Ambito Financiero que «no es necesario llegar a la Justicia. Si existen causas justificadas (como enfermedades terminales, por ejemplo) se puede reclamar por escrito y presentando el certificado a la entidad bancaria, la percepción íntegra de la indemnización por despido, enfermedad o accidente. Luego el banco girará el pedido al BCRA quien decidirá si hace lugar o no al mismo». Sin embargo, en el estudio jurídico del constitucionalista Eduardo Barcessat tienen otra idea: «No creemos que por la vía administrativa la gente tenga éxito.

Nosotros preferimos iniciar todo en Tribunales. Es más efectivo». Pese a que la Justicia siempre tuvo fama de lenta, abogados de este buffet aseguran que «en aproximadamente un mes, se consigue una resolución de primera instancia. Con la medida cautelar que autoriza a liberar los fondos, la gente puede presentarse a la entidad y solicitar el retiro del dinero. En la Justicia laboral, aun es más rápido, sobre todo cuando hay una enfermedad de por medio.

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