La oficina de Turismo de Río de Janeiro, Brasil, anunció este sábado que se determinó la cancelación de el Reveillon, la multitudinaria fiesta que se lleva a cabo en la playa de Copacabana como previa al lanzamiento de los fuegos artificiales, debido a la cantidad de contagios y fallecidos por el coronavirus Covid-19, al tiempo que se adelantó que podría suceder lo mismo con el carnaval.
Las autoridades gubernamentales de Riotur informaron que "no es viable en este escenario de pandemia, sin que haya una vacuna" la realización del evento aunque se intentará bajo formatos virtuales.
"Riotur presentará en los próximos días al alcalde Marcelo Crivella diferentes formatos posibles para la celebración del fin de año, sin presencia directa de público, en un modelo virtual, donde podamos llegar al público a través de la televisión o de plataformas digitales", expresó mediante un comunicado.
"No hay grandes motivos para celebrar, con más de 80.000 muertos" por coronavirus en Brasil, aseguró a la agencia AFP un responsable de Riotur.
Respecto del carnaval, Riotur indicó que "aguarda la próxima asamblea de la Liga Independiente de las Escuelas de Samba, que definirá el rumbo de los desfiles y lo comunicará a la alcaldía de Rio".
Brasil es el segundo país con mayor cantidad de contagios con 2.343.366; mientras que a la cabeza del listado mundial está Estados Unidos con 4.154.361.
En la jornada de viernes se reportados unas 1.156 nuevas muertes por coronavirus y el total de fallecidos llegó a 85.238, mientras los contagiados en un día fueron 55.891, para un total de 2.343.366.
De acuerdo con el boletín epidemiológico difundido, 1.592.281 personas ya se recuperaron, lo que supone un 67,9 % del total de casos.
En tanto, el presidente Jair Bolsonaro dio negativo en el último test al que se sometió este sábado y dio por superada la enfermedad.
"RT-PCR para Sars-Cov 2: negativo. Buen día a todos", publicó Bolsonaro en las redes sociales, al lado de una fotografía que lo encuentra en un desayuna en la residencia presidencial, el Palacio de la Alvorada de Brasilia y con una caja de hidroxicloroquina en la mano.
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