«Aún estamos bajo ataque», dijo el mandatario. «Ellos aún quieren ir detrás de nosotros. Son gente malvada, incansable en su deseo de herir a aquellos que aman la libertad. Y como somos un bastión de la libertad, el faro de la libertad, nosotros somos su blanco».
Bush propuso un aumento de 18.200 millones de dólares a la cantidad que se invirtió este año en seguridad interna, lo que significa que el presupuesto dedicado a ese sector podría aumentar de 19.500 millones a 37.700 millones de dólares.
El primer desembolso de su planeado presupuesto de seguridad interna sería de 3.500 millones de dólares para mejorar la policía local y los departamentos de bomberos y rescate.
«Incluso los estados y localidades más preparadas carecen de recursos adecuados para responder a todo el rango de amenazas terroristas que enfrenta el país», dijo la Casa Blanca en una declaración.