En medios y fuentes occidentales se desliza que la contraofensiva ucraniana en el conflicto con Rusia sería lenta, ineficaz o incluso mal preparada, lo cual exasperó al gobierno de Volodimir Zelenski, que volvió a exigir más armas y municiones para ganar la guerra. Pero desde la Unión Europea ya apareció el escepticismo sobre una hipotética victoria.
Desde hace un mes, en lo que parecen ser varias filtraciones organizadas, los medios estadounidenses citan a responsables militares anónimos criticando la estrategia de Ucrania. Básicamente, la culpan de una cierta "dispersión" en el frente.
"Recientemente ha empezado a enraizarse un nuevo relato, sobre todo por parte de responsables del Pentágono, según los cuales la ofensiva estaría suponiendo una verdadera decepción", apuntó Lawrence Freedman, del King's College de Londres. "Se están planteando cuestiones sobre si Ucrania podrá ganar" la guerra, incluso advirtió.
La ofensiva "es lenta, es cruenta, hay muchas pérdidas de un lado y de otro", declaró a AFP el jefe del Estado Mayor estadounidense, Mark Milley.
"Es justo decir que los ucranianos han tenido un éxito parcial hasta ahora. Penetraron por lo menos en el primer cinturón defensivo, están atacando el segundo", agregó.
Pero Boguslawa Pacek, un general polaco retirado, consideró, en el portal Biznesalert, que, dado el ritmo de la contraofensiva, no se podía "esperar que alcance sus objetivos antes de la temporada de lluvias de este año".
El pesimismo de la Unión Europea sobre la guerra
Robert Brieger, presidente del comité militar de la Unión Europea (UE), fue incluso más lejos en el diario Die Welt. "Cabe preguntarse si se puede restablecer la plena soberanía de Ucrania con los medios disponibles", declaró. "Una victoria militar de Ucrania puede constituir una salida atractiva para esta guerra, pero no es de prever".
El jueves, el ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Dmytro Kuleba, se rebeló: "Criticar la lentitud de la contraofensiva equivale a escupirle en la cara al soldado ucraniano que está sacrificando su vida", lanzó al margen de una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de países de la UE en España.
A un año de las presidenciales en Estados Unidos, "se quiere obtener resultados bastante rápido y mostrar que la ayuda estadounidense sirve de algo", consideró el historiador militar Michel Goya.
Desde este punto de vista, a Ucrania se la puede elogiar al menos por una cosa: su constancia. Su presidente, Volodimir Zelenski, no ha dejado de pedir más armas a sus aliados desde que empezó el conflicto.
En una de esas campañas de comunicación que tanto le gustan al mandatario, el Ministerio ucraniano de Defensa publicó el jueves en X (ex-Twitter) un video con el comentario: "Ahora todo el mundo es experto en cómo deberíamos luchar. Un recordatorio educado de que nadie entiende esta guerra mejor que nosotros".
Entre dos imágenes de tiros de artillería y unas señoras besando a soldados, el video insiste: "nos gustaría recordarles humildemente que si hubiéramos escuchado lo que decían los no ucranianos en febrero de 2022, ya no existiríamos. Necesitamos municiones, no consejos".
A fin de cuentas, parece que Ucrania puede seguir confiando en la ayuda de sus aliados. Ivan Klyszcz, investigador en el Centro Internacional para la Defensa y la Seguridad (ICDS) de Estonia, descarta la idea de una "fractura".
"En Ucrania, hay quien se ha planteado hasta qué punto los socios del gobierno ucraniano comparten verdaderamente sus objetivos militares, es decir, restablecer plenamente la integridad territorial del país", explicó Klyszcz a la AFP.
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