12 de septiembre 2022 - 00:14

Murió ayer Javier Marías, impar novelista español

Candidato al Nobel desde hace años, su obra le dio madurez a la narrativa moderna.

JAVIER MARÍAS. El famoso escritor español murió ayer a los 70 años.
JAVIER MARÍAS. El famoso escritor español murió ayer a los 70 años.

Javier Marías, uno de los novelistas españoles más importantes de las últimas décadas, si no el mayor, murió ayer en Madrid a los 70 años a causa de una neumonía, Escribió dieciséis novelas, entre ellas “El hombre sentimental” (Premio Ennio Flaiano), “Todas las almas” (Premio Ciudad de Barcelona), “Corazón tan blanco” (Premio de la Crítica), “Berta Isla” (Premio de la Crítica) y “Tomás Nevinson” (Premio Gregor von Rezzori). Hijo del filósofo orteguiano Julián Marías, miembro de la Real Academia Española, bestseller internacional, narrador tan cuestionado como elogiado en su país que, a lo tenía como candidato permanente al Premio Nobel, Marías fue entrevistado por este diario en 2011 cuando visitó fugazmente Buenos Aires, donde hizo una escala desde Chile, donde había recibido el premio de la Universidad de Talca, para visitar la Argentina. En esos días presentaba su trilogía “Tu rostro mañana”.

Sobre su estilo, tan especial, en el que siempre escribía en primera persona, dijo entonces en aquel reportaje: “Es una decisión que me llevó muchos años. Me costó, porque optar por la primera persona tiene algunas ventajas, pero algunas graves desventajas. Una, y la principal, es renunciar a saberlo todo, a hacer afirmaciones gratuitas que el narrador en tercera persona puede hacer. ‘Madame Bovary era una mujer frívola y caprichosa’ ¿Cómo lo sabe? El narrador en tercera persona no tiene que justificar ningún saber. El narrador en primera persona tienen por lo menos que decir: me dio la impresión de que Madame Bovary era de tal o cual forma, tiene que matizar, siempre tiene que justificar lo que sabe, lo que conoce, y evidentemente eso es una desventaja. Mis personajes dan sus opiniones. Es lo que he llamado narración hipotética. El narrador dice: tal vez ocurrió esto, entre esta persona y esta otra, tal vez se encontraron un día y empezaron a hablar de esto, y entonces a partir de allí desarrollo una escena hipotética. Busco que quede en claro que no ha ocurrido, que es una conjetura, pero que el lector dé por ocurrida esa escena hipotética, que para él tenga el mismo valor que si hubiera afirmado esto sucedió, aunque siempre viene precedido por un tal vez, es una de las cosas que busco”.

En un comunicado, la RAE, que lo describió como “uno de los mayores novelistas en lengua española”, recordó su trayectoria como profesor de Literatura Española y Teoría de la Traducción en la Universidad de Oxford (1983- ), en el Wellesley College de Massachusetts (1984) y en la Universidad Complutense de Madrid (1986-1990) y también que fue nombrado caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia. “Día triste para las letras españolas”, dijo ayer el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, en su cuenta de Twitter. “Nos deja Javier Marías, uno de los grandes escritores de nuestro tiempo. Su inmensa y talentosa obra siempre será parte fundamental de nuestra literatura”. “Totalmente noqueada con la muerte de Javier Marías”, escribió por su parte la novelista Rosa Montero. ”Lo conozco y lo he tratado desde hace 50 años. Nunca fuimos muy amigos pero era como de la familia”.

“Muchos de mis personajes son intérpretes”, decía en otra parte del diálogo con este diario, “personas que han renunciado a su propia voz. Uno es un cantante de ópera que reproduce lo que alguien compuso. Otro, un profesor que se limita a transmitir saberes heredados. Otro, un intérprete de lenguas. Otro un escriba, un negro literario, un escritor fantasma. Está el traductor que pone su voz al servicio de lo que otros dicen. Y me faltaba el mayor intérprete, el que todos queremos ser, que es ser intérprete de vidas, que es el de ‘Tu rostro mañana’. Creo que todos querríamos tener la capacidad de ver qué podemos esperar de las personas, sobre todo las que nos son cercanas o muy queridas, o aquellas con las que vamos a tener negocios o algún trato. Nos pasamos la vida tanteando hasta qué punto podemos saber de los otros. Todos conocemos esa sensación de no saber hasta que punto podemos fiarnos, y también la de la decepción y el desengaño, de frases como: habría puesto las manos en el fuego por esa persona, o me hubiera jugado el pellejo por ella, o es la última persona de la que podía esperarme esto”.

Tenía 20 años cuando se publicó su primera novela, “Los dominios del lobo”, en 1971. Pero el reconocimiento por su obra no le llegó hasta su quinta publicación, “El hombre sentimental”, premio Herralde 1986. Le seguirían dos destacados títulos, “Todas las almas” (1989) y “Corazón tan blanco” (1992), con el que dio el salto definitivo a la fama. Su última novela fue “Tomás Nevinson”, publicada el año pasado. Frecuentemente polémico, sus columnas en el diario El País se apartaban de la “corrección política”.

Dejá tu comentario

Te puede interesar