ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

21 de abril 2026 - 07:00

Aramark acumula reclamos en Argentina mientras crecen los cuestionamientos a su modelo operativo

Reclamos en el Hospital Italiano, versiones de intoxicaciones y antecedentes en minería e industria reactivan el foco sobre cómo presta servicios la multinacional en el país.

ver más

Aramark brinda servicios tercerizados de alimentación, limpieza y mantenimiento en hospitales, industrias, minería y grandes instalaciones.

La estadounidense Aramark es uno de los principales jugadores globales en servicios tercerizados: gestiona comedores, limpieza y mantenimiento para empresas, hospitales, yacimientos mineros y grandes instalaciones. Su negocio consiste en ganar licitaciones de gran escala, en plantas industriales, clínicas, puertos o minas, y operar servicios clave como alimentación del personal, higiene de espacios y logística interna.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Ese esquema la posiciona en sectores sensibles: desde la comida diaria de trabajadores hasta la limpieza hospitalaria. En la Argentina, esa presencia se expandió en los últimos años con contratos en salud, energía, agroindustria y minería. Pero junto con ese crecimiento, también se acumulan conflictos.

El frente más reciente se concentra en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde UTHGRA (Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina) intimó a la compañía por una serie de irregularidades en el servicio de alimentación que presta desde mediados del año pasado.

Según el planteo gremial, existen cambios en las condiciones laborales, falta de personal en sectores clave y cuestionamientos sobre la relación con la representación sindical dentro del establecimiento. En ese marco, se señala que la empresa habría intentado reemplazar trabajadores de jornada completa por esquemas part time y que mantiene dotaciones consideradas insuficientes en áreas sensibles, lo que impacta en el funcionamiento diario del servicio.

A esto se suman reclamos por incumplimientos en la entrega de indumentaria y desactualización en categorías laborales. El conflicto también incluye cuestionamientos sobre el vínculo con delegados gremiales. Desde el sindicato advirtieron que, de no haber cambios, podrían avanzar con medidas de fuerza y presentaciones legales.

En paralelo, comenzaron a circular versiones, sin confirmación oficial, sobre un episodio en una planta industrial de una firma automotriz donde el comedor es operado por Aramark, en el que se habrían registrado alrededor de 80 personas intoxicadas tras consumir alimentos, en un segmento donde la seguridad alimentaria es un factor crítico.

Licitaciones, comedores y un modelo en discusión

El negocio de Aramark se apoya en contratos que se adjudican por licitación. En ese proceso, el precio es determinante: distintas fuentes del sector describen que la compañía presenta ofertas por debajo del promedio para acceder a grandes cuentas y luego debe sostener la operación con estructuras de costos ajustadas.

Ese punto aparece también en material sindical que circula en plantas y servicios, donde se cuestiona que la empresa compite con valores “no sustentables” y luego traslada el ajuste a la operación, especialmente en mano de obra y proveedores. En esos planteos se mencionan además reemplazos de contratistas previos y reconfiguración de esquemas laborales tras la adjudicación de contratos.

En la práctica, el modelo implica administrar comedores de alto volumen, con cientos o miles de raciones diarias, definir menús, logística de insumos y dotaciones, además de tareas de limpieza y mantenimiento. En plantas industriales o puertos, como terminales vinculadas a COFCO en Timbúes, estos servicios son, en muchos casos, la única alternativa disponible para trabajadores y transportistas.

En ese contexto aparecen cuestionamientos en distintos contratos. En el Hospital Austral, trabajadores reportaron problemas en la calidad de la comida. Situaciones similares se mencionan en operaciones vinculadas a Unilever o Acindar y en terminales portuarias, donde usuarios describen menús limitados, porciones reducidas y fallas en la prestación. Se trata de testimonios individuales pero que se repiten en distintos puntos.

Minería, proveedores y recambio de contratos

Los antecedentes más relevantes se concentran en minería, uno de los segmentos donde la compañía tiene mayor escala. En febrero de este año, Barrick Gold decidió cambiar de proveedor gastronómico en Veladero, San Juan, y puso fin a una relación de más de 15 años con Aramark. El contrato incluía servicios de comedor y hotelería para el personal del yacimiento.

La salida derivó en un conflicto con UTHGRA por el esquema de indemnizaciones y la continuidad laboral, con audiencias realizadas en marzo. El caso expuso uno de los puntos críticos del negocio: cuando cambia el proveedor, queda en discusión qué ocurre con los trabajadores que prestaban servicio.

Antes, en agosto del año pasado, la empresa había sido denunciada en Salta por presunto incumplimiento de la ley de compre local en operaciones mineras. Las acusaciones apuntaban a la utilización de firmas intermediarias o estructuras de contratación indirecta y al desplazamiento de proveedores regionales, lo que generó distintos reclamos en el sector.

A estos cuestionamientos se agregan denuncias previas por competencia desleal y presuntas irregularidades fiscales dentro del mismo modelo de negocios. Según empresarios del sector, la compañía habría aprovechado beneficios impositivos en servicios de alimentación para cotizar por debajo de los precios de mercado, generando una ventaja frente a otros competidores.

De acuerdo a esos planteos, el esquema le habría permitido ofrecer contratos a valores más bajos mientras tomaba créditos fiscales sobre insumos, lo que, según las denuncias, distorsiona las condiciones de competencia en el negocio de comedores corporativos.

Aramark 1

Negocio millonario y conflictos en otros mercados

A nivel global, Aramark reportó ingresos por u$s18.506 millones en 2025, con un crecimiento del 6%, y un resultado operativo ajustado de u$s981 millones. El negocio internacional, que incluye América Latina, aportó u$s5.294 millones, con un crecimiento del 11%.

La expansión se apoya en la incorporación de nuevos contratos y en una alta tasa de retención de clientes, uno de los indicadores que la compañía destaca en sus reportes. En paralelo, el crecimiento fuera de Estados Unidos viene ganando peso dentro de la estructura global, con América Latina como uno de los mercados donde busca seguir ampliando operaciones.

Para 2026, la empresa proyecta ingresos de entre 19.550 y 19.950 millones de dólares, con mejoras en rentabilidad y generación de caja.

Sin embargo, en sus propios reportes reconoce riesgos asociados a su modelo: disputas contractuales, conflictos laborales, presión sobre costos y problemas vinculados a la seguridad alimentaria, factores directamente ligados a la ejecución diaria de los servicios que presta en cada contrato.

Lo cierto es que la empresa también es foco de polémicas fuera del país. En Estados Unidos, enfrenta demandas colectivas por el sistema de alimentación en cárceles, donde detenidos denuncian que la empresa reduce la cantidad y calidad de la comida, con raciones consideradas insuficientes y alimentos en mal estado. Las presentaciones también señalan que ese esquema empuja a los internos a comprar comida adicional dentro de los penales.

A esto se suman denuncias por condiciones laborales en centros de detención, donde internos aseguraron haber trabajado sin remuneración en tareas de cocina y limpieza vinculadas a la operación del servicio.

En Europa, los cuestionamientos se dieron en Irlanda, donde la empresa participó en el sistema estatal de alojamiento para solicitantes de asilo. Allí hubo protestas y reclamos por la calidad de la comida y las condiciones del servicio en centros gestionados por operadores privados. En ese mismo país, además, recibió contratos para proveer alimentos a refugiados ucranianos sin procesos de licitación abiertos, en el marco de la emergencia, lo que generó críticas políticas por la forma en que se asignaron esos servicios.

Con operaciones en más de 15 países y contratos de gran escala, Aramark sostiene su crecimiento sobre este esquema de servicios tercerizados en sectores clave. En la Argentina, donde gestiona comedores, limpieza y mantenimiento en hospitales, industrias y minería, los últimos casos, desde reclamos sindicales hasta cuestionamientos operativos, vuelven a poner el foco en una variable central del negocio: cómo se presta el servicio en el día a día y bajo qué reglas de juego.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias