Esta creación será de gran utilidad para las clínicas y hospitales.
Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid
Cada año se descartan millones de bolsas de sangre por dudas sobre su conservación, un desperdicio masivo que impide tratar pacientes a tiempo. Para resolver esta ineficiencia, científicos desarrollaron un chip de bajo costo que utiliza ondas de sonido para auditar la calidad real de cada donación.
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El objetivo es terminar con el descarte innecesario y asegurar que cada transfusión sea segura, garantizando que el material esté en condiciones óptimas sin importar cuántos días lleve guardado.
Este es el chip que revolucionará a la medicina moderna por su práctica pero útil función.
Xiao Yun Ding
De qué trata este invento que podría revolucionar la medicina
Hoy en día, los bancos de sangre se guían por una regla estandarizada: a los 42 días, la bolsa se tira. El problema es que no todas las células envejecen igual; algunas donaciones pierden su flexibilidad mucho antes y otras sirven por más tiempo, pero hasta ahora no existía una forma barata y rápida de saberlo individualmente.
Para cambiar esto, investigadores de la Universidad de Colorado crearon un dispositivo fabricado con un elastómero muy económico, lo que permite producir cada chip por apenas unos centavos. El sistema funciona como un "parlante" microscópico que envía ondas de sonido a través de la sangre para hacer vibrar a los glóbulos rojos.
La lógica detrás del invento es sencilla: una célula joven y sana es elástica y soporta la vibración sin problemas. En cambio, una célula vieja o deteriorada se vuelve rígida y se rompe apenas recibe el sonido. El sensor detecta ese cambio y le dice al médico exactamente qué tan vital es esa sangre en cuestión de segundos.
Aunque el dispositivo todavía es un prototipo de laboratorio y falta para su implementación masiva en las clínicas, su bajo costo de fabricación lo perfila como una solución viable para escalar a nivel mundial. Esto permitiría clasificar las donaciones por calidad real y no por calendario, destinando la sangre más resistente a las cirugías más complejas.
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