Una de las preguntas que más se repite hoy entre inversores argentinos es dónde conviene posicionarse dentro de la renta fija en dólares. ¿Obligaciones Negociables o Bonos soberanos?
La renta fija en dólares ofrece alternativas con distintos niveles de riesgo, rendimiento y volatilidad. Qué tener en cuenta para elegir entre una opción más conservadora y otra con mayor potencial de apreciación de capital.
Bonos soberanos u obligaciones negociables: ¿qué conviene?.
Una de las preguntas que más se repite hoy entre inversores argentinos es dónde conviene posicionarse dentro de la renta fija en dólares. ¿Obligaciones Negociables o Bonos soberanos?
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como casi siempre en inversiones, no existe una respuesta única. Depende fundamentalmente del riesgo que uno esté dispuesto a asumir y, sobre todo, de entender qué estamos buscando cuando compramos cada instrumento. Y hoy la diferencia entre ambos mundos es bastante clara.
Si miramos la curva de Obligaciones Negociables en USD MEP, encontramos una enorme cantidad de instrumentos, pero las empresas argentinas de mejor calidad crediticia se encuentran generalmente con rendimientos relativamente bajos, en torno al 4 o 5%.
Esto no necesariamente significa que Argentina se haya convertido de golpe en investment grade. Como expliqué hace algunos meses, existe además una distorsión importante producto del canje.
Un mismo bono puede mostrar una TIR considerablemente más baja cuando se lo analiza contra dólar MEP que cuando se lo hace contra dólar cable. ¿Por qué? Porque todavía existen restricciones cambiarias, principalmente para las empresas, que generan una demanda importante por determinados activos dolarizados dentro del mercado local. Esto empuja sus precios hacia arriba y comprime artificialmente sus rendimientos medidos en MEP.
Más allá de esta distorsión, conceptualmente las ONs de empresas de primera línea cumplen hoy una función bastante clara dentro de una cartera, que es hacer tasa en dólares asumiendo riesgo corporativo argentino, pero evitando buena parte de la volatilidad propia de los bonos soberanos.
Obviamente, no todas las ONs son iguales. Hay empresas, estructuras, garantías y vencimientos completamente diferentes. Y acá aparece otra variable fundamental: la duration
Si el objetivo es ser conservador, no solamente buscaría buenos créditos corporativos, sino que además es recomendable mantenerse relativamente corto en duration. ¿Por qué? Porque cuanto menor sea la duration, menor será la sensibilidad del bono frente a movimientos de tasas y, en términos generales, menor será la incertidumbre. Probablemente haya que resignar algo de rendimiento, pero si uno es conservador va a preferir eso.
encontrar rendimientos que van aproximadamente desde el 4% en los bonos más cortos hasta la zona del 10/11% en los bonos de mayor duration. ¿Por qué hay tanta diferencia de rendimiento entre bonos soberanos?
Hay que separar los bonos que se extienden más allá del actual mandato presidencial, ya que empiezan a incorporar un riesgo considerablemente mayor.
Un bono relativamente corto (Bopreal 27 o AO27, por ejemplo) lo paga enteramente este gobierno, por lo cual hay mayor claridad. Cuando nos vamos a un AL35, AL38, AL41, en cambio, estamos comprando Argentina mucho más allá del actual mandato de Milei, y por eso el mercado le asinga mayor incertidumbre.
Por eso hay que tener cuidado con decir “el GD35 rinde más que una ON” para concluir que es mejor inversión. Rinde más porque el riesgo que estamos tomando también es completamente diferente. Todo se resume en lo siguiente. ¿Tasa o apreciación de capital?
En las ONs de buena calidad crediticia, la tesis está mucho más vinculada a cobrar los cupones y hacer tasa. En los soberanos, en cambio, una parte mucho más importante de la tesis pasa por la apreciación de capital.
Entonces, ¿qué conviene? Para alguien conservador, que simplemente busca obtener una renta en dólares y prioriza preservar capital, tiene sentido mirar ONs de empresas de primera línea y mantener durations relativamente cortas. Incluso resignando algunos puntos de rendimiento y entendiendo que no estamos en un contexto ideal en términos de tasa.
También existe una alternativa interesante dentro de los propios soberanos, que sería quedarse en el tramo corto de la curva. Un AO27, por ejemplo, tiene una lógica completamente distinta a comprar un AL35 o AL41. ¿Y si tengo un perfil agresivo y soy optimista con el futuro del país? Ahí sí los bonos soberanos largos pueden tener sentido.
Lo importante es reconocer los riesgos y posibles retornos en cualquier instrumento, sabiendo que cada vez falta menos para las elecciones del año que viene.
Si te interesa todo lo que está pasando en Vaca Muerta y querés ir un paso más allá, armamos un informe gratuito donde analizamos las mejores oportunidades para posicionarse en el sector. Si querés recibirlo, podés descargarlo acá.
Nota: El material contenido en esta nota NO debe interpretarse bajo ningún punto de vista como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo en particular. Este contenido tiene fines únicamente educativos y representa únicamente una opinión del autor. En todos los casos es recomendable asesorarse con un profesional antes de invertir.