El error es resolver todo en el banco: dejar los excedentes de caja en el fondo del banco, depositar los cheques en la cuenta corriente y financiarse con las líneas de crédito de la propia entidad. Es lo cómodo, es lo de siempre. Pero es carísimo. La alternativa —operar también a través de una sociedad de bolsa (ALyC) y del mercado de capitales— está al alcance de cualquier empresa, y la diferencia se ve en tres frentes muy concretos.
El error que les está costando millones a las empresas argentinas
Si tenés una empresa, te recomiendo que leas esto hasta el final. Lo que te voy a contar te va a parecer demasiado simple. Y sin embargo, la mayoría de las empresas argentinas sigue cometiendo el mismo error, y ese error les cuesta millones de pesos por año.
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1) Financiamiento: cuidado con los costos ocultos y el espejismo de la TNA
Cuando una empresa compara opciones de financiamiento, casi siempre mira una sola cosa: la tasa nominal anual (TNA). Es un error grave. Lo que importa no es la TNA sino el costo financiero total (CFT), y ahí la comparación cambia por completo.
¿Por qué? Porque en general en los préstamos bancarios se suman muchos costos “ocultos” a simple vista: IVA sobre los intereses (10,5% o 21%, según el caso), el impuesto al débito y crédito, el impuesto de sellos según la provincia y las comisiones bancarias. Nada de eso aparece en la tasa que te muestran.
Un ejemplo con números concretos: un descuento de cheque de $10 millones a 30 días, a la misma TNA del 25%, termina con un costo financiero total que supera el 40% anual en un banco, contra un 31% en el mercado de capitales (a través del mercado MAV, con aval de una SGR). Misma tasa nominal, alrededor de 10 puntos de diferencia en el costo real. El descuento de cheques en el mercado está exento de IVA y no paga impuesto al cheque, y los costos propios de la operatoria —ALyC, aval de la SGR, derechos de mercado— son mucho menores que la mochila impositiva que carga la operación bancaria.
Dicho de otra forma: dos empresas pueden estar pagando "la misma tasa nominal" y una estar financiándose muchísimo más caro que la otra sin saberlo.
2) El impuesto al cheque: un 1,2% que se puede dejar de regalar
Cada peso que entra y sale de una cuenta bancaria paga el impuesto al débito y crédito: 0,6% a la entrada y 0,6% a la salida. Para una empresa con volumen de cobranzas, es una sangría silenciosa que corre todos los días.
Lo que pocos saben es que los cheques y echeqs se pueden depositar directamente en la cuenta comitente de una ALyC, y esa acreditación está exenta del impuesto. Además, los echeqs pueden endosarse para pagar a proveedores, endoso que también está exento del tributo. Solo este punto, para muchas empresas, ya justifica tener una cuenta de inversión abierta.
3) Los excedentes de caja pueden rendir bastante más
El tercer frente es la caja. Acá hay dos niveles de mejora.
El primero es producto contra producto. Los fondos money market de las ALyCs suelen rendir algo más que los de los bancos, incluso comparando manzanas con manzanas. Esto sucede por una razón de fondo: en promedio, los fondos de las ALyCs cobran honorarios más bajos y exprimen al máximo el rendimiento de la cartera.
La lógica es simple: para el banco, el fondo común de inversión es un negocio lateral; para la casa de bolsa es el negocio central, y por eso pelea cada punto de rendimiento.
El segundo nivel es el que de verdad mueve la aguja: pasar del producto a la estrategia. Con asesoramiento, y sin resignar liquidez ni asumir riesgos desproporcionados, la caja se puede administrar con una mirada profesional aprovechando las oportunidades que da el mercado en cada momento: hoy, por ejemplo, un fondo de Lecaps rinde entre 4 y 6 puntos más que un money market, con la misma moneda y plazos igual de cortos. Y sobre esa base se puede sumar cobertura a medida de cada empresa: dólar, inflación, tasa.
Como si fuera poco, también se puede planificar una estrategia para los excedentes de largo plazo: el “ahorro” de la empresa, aprovechando la oferta completa de alternativas disponibles en el mercado de capitales.
Invirtiendo los excedentes de caja en una casa de bolsa la empresa no solo obtiene mejores rendimientos, sino que puede planificar mejor y cubrirse en distintos escenarios.
¿De cuánta plata estamos hablando?
Hagamos una cuenta rápida. Una empresa con una caja promedio de $1.000 millones que pasa de un money market bancario a una estrategia bien armada en una ALyC puede sumar unos 5 puntos de rendimiento anual: son $50 millones por año. Solo por tener una cuenta de inversión y usarla bien. Y eso sin contar el ahorro del impuesto al cheque ni la baja en los costos de financiamiento si además toma crédito en el mercado de capitales.
Ninguna de estas tres cosas requiere ser una multinacional ni tener un equipo de finanzas sofisticado. Requiere, apenas, dejar de dar por sentado que el banco es el único lugar donde una empresa maneja su plata.
Si querés ver cómo implementar todo esto en tu empresa, con números y casos reales, el miércoles 19 de agosto a las 18 h el equipo de CDI Capital va a dar un webinar gratuito y en vivo: "El secreto para ahorrar millones con tu empresa". Podés reservar tu lugar acá.




