Alguien dijo, “a Patricia Bullrich y sus economistas no se les cae una idea”. ¿Cómo es posible que intelectualmente regresen a experiencias tan espeluznantes?
Alguien dijo, “a Patricia Bullrich y sus economistas no se les cae una idea”. ¿Cómo es posible que intelectualmente regresen a experiencias tan espeluznantes?
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El blindaje financiero atacó en aquel momento, el riesgo de liquidez, pero fue ineficaz para reducir los riesgos inscritos a la capacidad de pago de la deuda. La ayuda internacional le dio aire, pero se necesitaba más que eso para impulsar la recuperación y despejar las dudas sobre la insolvencia fiscal. A partir del anuncio del blindaje los mercados decidieron que el riesgo permanecía en niveles similares, inconsistentes con la recuperación económico financiera. Un fiasco.
El riesgo argentino reflejaba-trepaba arriba de 800 basis points-el deterioro de la credibilidad y el consiguiente riesgo de liquidez, no sujetó el riesgo de liquidez ni hubo shock de credibilidad, que mejorara las expectativas, ni cogiera la delantera para mejorar del riesgo argentino.
La preocupación sobre los problemas de la economía para reanudar el crecimiento económico y la debilidad fiscal para mostrar que la voluntad de pago se mantenía, explicaban la percepción de riesgo y no lograron ser compensadas por la mejora de liquidez y de credibilidad en el corto plazo. Como consecuencia del blindaje no se produjo una baja sustancial del riesgo país y, la ausencia de señales de recuperación ponía dudas sobre el potencial de crecimiento, que supuestamente impulsaría un círculo virtuoso.
El blindaje no tenía relación con el crecimiento, apenas si resolvió transitoriamente el problema de liquidez. Su éxito dependía del cumplimiento de las reformas anunciadas. El blindaje fue el comienzo del fin. En dos semanas se sucederían 3 ministros (Machinea, López Murphy y Cavallo).
El blindaje se había hecho para frenar el deterioro de la credibilidad y expresar la voluntad de cumplir con los compromisos, interrumpió temporalmente el deterioro pero no fue capaz de mejorar la percepción de riesgo. La preocupación por la solvencia fiscal y la voluntad de pago siguieron en el centro de la discusión. Eso impidió que el riesgo disminuyera a niveles consistentes con la recuperación.
El eventual éxito de aquella etapa escondía la verdadera razón de su implementación: “las reformas estructurales” que agradarían al FMI.
El tema eran las reformas estructurales que garantizarían la solvencia fiscal de largo plazo y condicionaría a la política al pago de la deuda. Pero pese al anuncio del blindaje, en el transcurso de esa misma semana aumentó el riesgo país, que nos perseguiría por televisión hasta el estallido social. Las necesidades de financiamiento del gobierno en 2001 eran u$s 21.800 millones, producto de un déficit fiscal de u$s 6.500 millones y pagos de amortizaciones de deuda por u$s 14.300 millones, mas otros conceptos por u$s1.000 millones.
¿Cómo pensaban 2001? - porque como termino ya lo sabemos
Consumiéndose todo lo disponible-en 2001-de los organismos internacionales: FMI u$s 6.700 millones, Banco Mundial u$s 800 millones, BID u$s 1.200 millones y España u$s 1.000 millones. Realizarían transacciones en los mercados por u$s 9.400 millones, aumentando el stock en circulación de Letes, elevándolo a u$s 5.000 millones y se licitarían bonos pagarés y Bontes u$s 3.600 millones. Colocarían bonos globales por u$s 2.600 millones y bonos en euros y yenes por u$s 3.000 millones. Los bancos locales se comprometieron a colocar Letes, Pagarés y Bontes, las AFJP en absorber u$s 2.600 millones de globales y lo producido por la colocación de euros y yenes sería a través de licitaciones voluntarias en los mercados externos. Realizarían canjes deuda por u$s 2.700 millones, con un efecto de los canjes sobre las necesidades de financiamiento del 2001 de u$s 600 millones y suponían la renovación del stock de pagarés del tesoro por u$s2.100 millones.
Canjearían de deuda.
Planeaban tres canjes destinados a distintos tipos de inversores, con diferentes tipos de instrumentos. Canje de bonos en euros que vencían en los próximos cinco años, la primera operación de canje en los mercados en que la mayoría de inversores tenía la peculiaridad de mantener el título hasta el vencimiento, con lo cual probablemente el gobierno se viera obligado a pagar un premio mayor durante el canje.
Canje de bonos en dólares y pesos, propuesta para realizar canje de deuda pública y opciones de canje sobre bonos de corto y mediano plazo con el objetivo de extender los plazos de vencimiento: Bocones, FRB y Bontes. Este sería el tipo de canje con mayor probabilidad de ocurrencia en enero 2001, sería el más costoso en cuanto a una espera. Canje reinversión de cupones: propuesta que tenían la intención de reinversión de cupones que vencían a partir del 2002 en poder de inversores argentinos…(continuará)
Director de Fundación Esperanza. https://fundacionesperanza.com.ar/ Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros
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