No estaba previsto que el venezolano Hugo Chávez se quedara a almorzar ayer con Mirtha Legrand, pero terminó haciéndolo, junto al candidato a jefe de Gobierno Mauricio Macri.
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La batucada invadirá la Ciudad con manifestaciones de todo tipo y previsible contaminación auditiva y político que contrastará con el silencio que impone la ley a partir del viernes hasta el cuarto oscuro.
Al mediodía se arrimará a la Fundación Los Piletones, de Margarita Barrientos, en el barrio homónimo de Villa Soldati y a la tarde al coqueto barrio Coghlan para seguir en esa dirección hacia Belgrano, en la plaza La Redonda, de Juramento y Obligado para terminar por la noche -casi cuando comien za el cierre de Ibarra-en la sede de Compromiso para el Cambio, en el centro porteño, en una reunión plenaria de sus fiscales para las elecciones del domingo.
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