Larreta busca giro en estrategia de pandemia y volver a fase "light"

Política

Ya analizan reabrir comercios después del 17 de julio si se mantiene estable la curva. Ayer subieron casos, pero aún esperan impacto de restricción.

Si los números que manejan los epidemiólogos cuentan con viento a favor para la comunidad porteña, la cuarentena tendría su alivio en diez días, cuando concluya el período previsto de restricción que se impone ahora.

Tal como anticipó este diario, Horacio Rodríguez Larreta piensa en desandar el aislamiento si la curva de contagios se mantiene estable hasta la semana próxima y también se despegaría de la estrategia conjunta con el conurbano en caso de considerar que la situación provocada por el coronavirus es distinta a la de la geografía bonaerense, teniendo en cuenta, claro, también las distintas actividades que podrían permitirse o no en cada territorio.

Preocupa el uso del transporte público, que se incrementó en el anterior período de apertura de los comercios minoristas en la Ciudad de Buenos Aires y que, ahora con mayores controles muestra un descenso, necesario para evitar la mayor circulación del virus.

En ese sentido, el jefe porteño mantendría las disposiciones actuales para que solamente personal de actividades esenciales utilicen colectivos, trenes y subterráneos.

Si la cantidad de casos se mantiene en una curva amesetada como buscan los expertos, las posibilidades de regresar a un aislamiento más abierto crecen. Así lo dio a entender ayer el ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, durante el reporte que brinda el Gobierno porteño los martes en el horario de la primera mañana.

Se espera dijo el titular de la cartera de Salud, “llegar al final de este período, al día 17 de julio, con la curva lo más controlada posible, con el R lo más bajo posible, y entonces poder proponerle a la ciudadanía algún cambio en la estrategia que tenemos hoy”.

Por la noche se conoció la cantidad de contagios del día, con un aumento (995) en el distrito, pero además con un récord de muertes en el país, 75, un fallecido por covid-19 cada 20 minutos. Sin embargo se considera que aún no se refleja el resultado de la cuarentena estricta, que estaría impactando en el número de infectados de cada día en los próximos días y más aún la semana que viene, la última por ahora planificada para la Fase 1 con variantes que se impuso en la Ciudad.

Sin esos datos aún, Quirós explicó que “la cantidad de casos (de coronavirus) por día en la última semana se está estabilizando”, un dato que, consideró, es una “muy buena información” y que entonces si la curva se mantiene controlada permitiría “ir desandando las medidas” en el contexto de una “ciudadanía que está haciendo un enorme esfuerzo con enormes dificultades” económicas.

El ministro remarcó que si las restricciones actuales “se cumplen de manera apropiada, va a disminuir la contagiosidad en todo el territorio del AMBA”.

Dijo que “lo que vemos es que nuestra curva se está estabilizando. Estamos haciendo enormes esfuerzos, nosotros y la ciudadanía, con lo cual esperamos llegar al final de este período con la curva lo más controlada posible, sobre todo con el R que pueda bajar de 1”. Pero aclaró que un cambio acerca del aislamiento estaría coordinado entre la Provincia de Buenos Aires y Nación, una idea que no es la que manejan funcionarios cercanos a Larreta. Un cambio, implicaría, en los planes del Gobierno porteño, habilitar como primera etapa la apertura de unos 50 mil comercios. En otro sentido, Quirós explicó que se está aplicando un mecanismo de “cortar los ciclos de contagios en la comunidad con el programa Detectar, y por el otro lado, los testeos sistemáticos a los trabajadores de la salud y de geriátricos para cortar los mecanismos de transmisión en la sociedad” y que existen 19 dispositivos Detectar.

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