Larreta instrumenta marcha atrás, leve, de cuarentena "light" con equilibrio en gabinete

Política

El jefe de Gobierno porteño impone cierre de miles de comercios en zonas de compras y centros de trasbordo ante aumento de circulación de virus. Refuerza atención a villas, pero casos también se extienden al resto del distrito.

Horacio Rodríguez Larreta balanceó entre su gabinete, donde “los sanitaristas”, grupo en el que pivotan el ministro de Salud, Fernán Quirós, y el jefe de Gabinete, Felipe Miguel, parecían vencer a los más inclinados a seguir con una cuarentena “light” que aliente la actividad económica, como el ministro de Hacienda, Martín Mura, el de Desarrollo, José Luis Giusti y el propio vicejefe porteño, Diego Santilli.

Los números de la epidemia, ya un dato político en esas mesas, alertaron al jefe de Gobierno: no sólo los casos de infectados mortifican a villas y asentamientos, ya están en aumento en toda la Ciudad.

“Estamos todos de acuerdo en que hay que restringir”, repitió con calma el jefe de Gobierno en las reuniones en Olivos que fueron frecuentes la semana pasada. Quien se destacó por más restrictivo fue Axel Kicillof, pero en definitiva hubo consenso para que la Capital achicara los permisos de circulación. El sábado mismo, la cifra desembarcó casi en simultáneo con la conferencia de prensa sobre los anuncios para la nueva etapa de aislamiento y ayer por la mañana los certificó el Gobierno porteño, cuando difundió 704 contagios en el país, del sábado, de los cuales 396 se registraron en la Ciudad, dentro de los cuales 197 se reportaron en los barrios vulnerables. Ayer, la Ciudad de Buenos Aires anotó otro récord con 494 contagios por coronavirus, la cifra más alta en el distrito desde que comenzó la epidemia en el país, el 68% de los casos de la jornada, que sumados a los de la provincia de Buenos Aires (196, ayer) hacen permanecer al Área Metropolitana (AMBA) como el epicentro de la pandemia en la Argentina.

Para el Gobierno porteño, la suba de contagios en el distrito que lidera el conteo trágico del país no estaría relacionada con la apertura de actividades que dispuso desde el pasado 12 de mayo y luego sumándole más habilitaciones el 14. Creen que “tiene relación con el comportamiento de la pandemia”. Inclusive esperan más casos en las próximas horas en una recta que no se ameseta por el momento. Además, consideran que el efecto total de abrir casi todos los comercios minoristas con atención al público terminará impactando esta semana, cuando transcurran 14 días desde el inicio.

Así, el gabinete porteño, con sus distintas miradas, avanzó en una restricción que comenzará hoy dando marcha atrás con el permiso para el funcionamiento de comercios no esenciales en los llamados centros de compras, como un tramo de la avenida Santa Fe (ver aquí). Pero, la estrategia principal tendrá eje en dos objetivos. Uno es el refuerzo de acciones en los barrios vulnerables que incluyen asistencia pero también posibilidades de aislamiento y más testeos. El otro, el control del transporte público, un foco de alta trasmisión del coronavirus, que recaerá en la gestión que tiene a cargo Juan José Méndez, pero también en el éxito que pueda tener el Gobierno nacional en la renovación de los permisos para circular que recién entrarán todos en vigencia este viernes, para impedir que las personas que no desarrollen actividades consideradas esenciales durante la pandemia se trasladen en el transporte público desde y hacia la provincia de Buenos Aires, distrito que comenzó ayer su propio conteo dramático que derivó en el aislamiento de un barrio carenciado que reportó más de 50 contagiados (ver nota aparte).

Así, Larreta experimenta a partir de hoy algo de retroceso en las medidas que implementó durante dos semanas. Cerrará 11 de las 42 estaciones de trenes y aumentarán los controles en los accesos a la Ciudad de Buenos Aires. Además, el Gobierno porteño considera que el 80% de las aglomeraciones en las calles se produce en determinados centros comerciales, que son los que quedarán restringidos. Se trata de avenidas, pero también de negocios en los Centros de Trasbordo. Como ejemplo, la Ciudad mostró que quedará anulada la apertura de los minoristas en el eje de San Juan y Boedo donde en unas cuatro o cinco cuadras hay unos trescientos comercios.

Entre otros puntos, los comerciantes no podrán atender al público en el microcentro, la zona de Once, parte de la avenida Belgrado y tramos también de avenida Córdoba, Callao y Santa Fe, entre otros puntos, unas 20 zonas.“El problema no son los negocios, sino la aglomeración de gente en grandes centros comerciales”, aseguró ayer Larreta, que apuesta a esperar amortiguar algo el peor momento de la pandemia que creen venir para la semana próxima.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario