Seducido por la posibilidad de convertirse en una suerte de jefe político del Mercosur e inspirado por el brasileño Lula Da Silva, Eduardo Duhalde ha comenzado a pergeñar una idea: la integración entre el bloque y el Pacto Andino. Tan entusiasmado está que hasta ha imaginado un nombre para la nueva asociación: Países del Sur. El bonaerense hace cálculos sobre cuán redituable sería políticamente la unión entre casi todos los países de Sudamérica a la hora de negociar con los bloques más grandes, aunque no repara en las fuertes dificultades económicas para lograrla. Duhalde pretende vender la idea inclusive en los Estados Unidos, hacia donde enviará a uno de sus incondicionales, Alfredo Atanasof.
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No es la única definición de Duhalde. Hay otras preciosas para mejor oportunidad y, como trata de alejarse de los conflictos que le llevan, se ocupa de intendencias menores de Buenos Aires, donde sus candidatos no son fuertes y, a esa labor doméstica, le ha añadido vínculos internacionales. En todo caso, regionales, ya que empezó a charlar con Lula por teléfono, entre otros dirigentes. A propósito, ¿con el mandatario brasileño conversa sobre lo que ocurre en la Argentina?
Lo que sí se sabe es que a Lula lo interesó en un proyecto más amplio que el Mercosur. Como nuevo jefe de ese bloque, a Duhalde se le ha ocurrido expandirlo y agregarle el núcleo de países integrantes del Pacto Andino. A juicio de él, no tiene sentido la separación de estas unidades regionales y, supone, si escrituran entre todos una nueva asociación dispondrán de mayores alternativas de negociación. Por si fuera poco, hasta pensó el nombre para la unidad: Países del Sur.
Por supuesto, es un sueño político -dialogado con otro político como Lula-que hasta ahora no reparó demasiado en las condiciones económicas. Inclusive, tampoco dispone el bonaerense de estudios que armonicen este proyecto aunque, como buen vendedor, ya empezó a difundir la iniciativa, inclusive hasta la hará circular en los Estados Unidos, adonde irá una misión de sus más cercanos con la idea (Alfredo Atanasof). Para algunos, esto es una distracción de Duhalde para no interferir en la gestión Kirchner, para no opinar ni quejarse, ya que es pública su falta de coincidencia con el patagónico sobre la cuestión militar, entre otras diferencias. Aunque, quizá, la más irritante pasa por la forma en que el mandatario opera dentro del justicialismo, descartando a unos y halagando a otros.
Al margen de persecuciones y réprobos, Duhalde quiere apartarse de la zona caliente, reservar entrevistas con otros dirigentes del partido (gobernadores o referentes provinciales) para luego de las elecciones y, por lo tanto, se ha inventado este proyecto regional de convertir en uno solo el Mercosur y el Pacto Andino. Ya que, para él, unos no pueden estar sin los otros. Lo mismo que piensa para el peronismo en su país, al contrario de Kirchner.
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