Hay que reconocerlo: Elisa Carrió a veces deja de lado sus posturas más ideologizadas y opina con sentido común. Lo hizo ayer, por ejemplo, con respecto a Eugenio Zaffaroni. Dijo: "No lo habría votado para la Corte Suprema". Carrió, que no es senadora y por lo tanto emitió una opinión solamente política, agregó que, aunque al principio lo apoyó "ciegamente", "no sabía algunas cosas, como sus incumplimientos impositivos". El testimonio vale y también el cambio de postura. Tarde, claro. A veces la excesiva fe obliga a decidir "ciegamente".
Incluso, Carrió dijo haber vivido en carne propia una situación de ese tipo en el marco de su carrera política en la provincia de Chaco, donde -según describió «los medios terminan siendo oficialistas y lo único que sale está vinculado a los gobiernos».
Dejá tu comentario