31 de octubre 2003 - 00:00

Gobierno admite ahora que es grave la situación de inseguridad

Tuvo que admitir ayer el gobierno que la situación de inseguridad es « gravísima». Lo hizo 48 días después del anuncio pomposo del ministro de Justicia, Gustavo Béliz, el 12 de setiembre pasado: en la Capital Federal el delito bajó 5,3% y en el conurbano, 6%, después de 6 años de alzas.

Pero, a sólo 10 días de este anuncio, el 22 de setiembre, en un complejo deportivo de Acassuso, secuestraron a Pablo Belluscio y estalló una nueva ola de secuestros centralizados en el conurbano con características extorsivas y violentas.

Ante la exigencia de una urgente solución, más potente que sacar más policías a la calle, se busca ahora reavivar un proyecto propuesto originalmente por Carlos Menem que involucra a las Fuerzas Armadas para combatir al delito.

El proyecto, que fue presentado en el Congreso, pertenece al diputado Guillermo Cantini, de Unión por Argentina, y prevé modificar la ley de Seguridad Interior y permitir a las Fuerzas Armadas actuar contra los delitos en las calles, incluida la protesta piquetera.

«La inseguridad nos desbordó. La Policía está desbordada, está desbordado todo. Y lo que propongo es sacar a todas las Fuerzas Armadas a combatir a la delincuencia, pero cada uno en su función»,
explicó el legislador.

En un intento de reacción, se anunció ayer que más de 3.300 policías se sumarán a los 2.500 que patrullan las calles bonaerenses, y que el lunes próximo se pondrá en marcha un nuevo plan de seguridad. Al respecto, el subsecretario de Planificación de la Seguridad bonaerense, Diego Gorgal, afirmó que «a partir del lunes, habrá un patrullero con dos policías a bordo cada 300 manzanas». El gobierno reconoció que es preocupante el incremento de los secuestros y aunque lo circunscribió al conurbano, al afirmar que en la Capital «tuvimos en lo que va del año 8 secuestros y todos fueron esclarecidos. En referencia obligada al secuestro de Belluscio, Béliz explicó que «se trata de una banda altamente profesionalizada que disparó más de 60 tiros e hirió a 2 policías para llevárselo cautivo».

• Mutabilidad

También habló ayer sobre la inseguridad Alberto Fernández, quien para justificar el aumento de los secuestros, expuso una teoría sobre la mutabilidad del delito: desapareció el robo de autos por la acción sobre los desarmaderos, y resurgieron los secuestros extorsivos. Si «mutan» y no « desaparecen», entonces: ¿nunca disminuyó este año el delito como se dijo oficialmente?

Del anuncio oficial de la baja del delito a la actualidad, hubo cambios; en rigor de verdad los secuestros extorsivos se convirtieron en toda una «industria» desde el año 2000 - el principalse removieron varias cabezas de seguridad en la Policía y comenzó la investigación por enriquecimiento ilícitoa dos docenas de comisarios bonaerenses.

Fernández dijo al respecto que
«nos recomiendan no pelear con la gente que puede estar afectada en hechos de corrupción, porque esos supuestamente, son los que nos están protegiendo, pero si nos protegen corruptos, la desprotección es doble».

Mientras en el Congreso se sintonizan propuestas sobre las Fuerzas Armadas, el ministro de Justicia niega que la situación esté «desbocada» sino que prefiere calificarla como «grave».

Dejá tu comentario

Te puede interesar