El viaje de Daniel Scioli, con bastantes secretos al mejor estilo de la nueva administración, guarda un objetivo: la posibilidad de convocar a la Fórmula 1 para que retorne al autódromo argentino. Sin embargo, a pesar de que ya hubo gestiones telefónicas del vicepresidente con Bernie Ecclestone -el dueño de ese negocio-, el proyecto parece utópico: se requerirían no menos de 15 millones de dólares para solventar la presencia de autos y pilotos en el país. ¿Habrá uno o más sponsors con capacidad de enfrentar una cobertura de ese tipo? Sin duda que la carestía actual de la Argentina impide ese tipo de sueños; casi se vuelven un delirio.
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