El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Entre los nombrados por el ministro de Trabajo ayer exigiéndoles silencio «por 10 años» reinó la misma sensación que la observada cuando Cavallo los acusó de «traidores a la patria» porque alertaban sobre los riesgos de las medidas del entonces ministro en junio de 2001, seis meses antes de lo que luego derivó en el «corralito».
Por su parte, el economista Jorge Avila destacó, tras conocer las declaraciones del ministro, que «está buscando chivos expiatorios porque no saben adónde van». El economista recalcó: «Nunca fui funcionario de ningún gobierno y seguramente Carlos Tomada apuntó a los economistas que participamos en el acto del 40° aniversario de FIEL». Otros de los nombrados prefirieron -al igual que con Cavallo hace dos años- optar por el silencio señalando que «no se contestan los agravios, sí opiniones o propuestas».
Dejá tu comentario