Kirchner y Solá, otra vez juntos para cerrar polémica
-
Pettovello echó a su jefe de Gabinete por un crédito hipotecario del Banco Nación de casi $420 millones
-
Malvinas: Cancillería respaldó a Bolivia tras un cruce con el embajador británico y volvió a reclamar negociaciones
• Presión
Esa es, en definitiva, la cuestión de fondo: Kirchner presiona a Solá -que lidia con parte del duhaldismo en la provincia por el reparto de la Legislatura provincial-, con la excusa de la inseguridad, pero en el fondo quiere arrastrarlo en su propia batalla contra el PJ bonaerense.
Por eso el show compartido; por eso el mensaje de Béliz prometiéndole al gobernador apoyo diario, si avala el juego de Olivos de convertir la inseguridad en un fenómeno político cuyo origen es la supuesta connivencia entre dirigentes del peronismo y policías.
En el fondo, lo que pretende Kirchner es construir su propio poder en la provincia, y en su estrategia, Solá asoma como el aliado natural. Esa apuesta implicaría distanciarse de Eduardo Duhalde, si no significa, en realidad, romper su convivencia con él.
Pero el bonaerense, como tantas otras veces, duda. Tiene un antecedente muy cercano sobre los vaivenes presidenciales: el último martes Kirchner lo recibió en la Casa de Gobierno y le prometió moderación, pero unas horas después volvió a reclamar una purga de la Bonaerense.
Ante esos cambios, Solá no logra develar a quién apunta el patagónico. ¿Contra el duhaldismo que lo recela tanto o más que al gobernador? ¿O contra el propio Duhalde con quien Solá debe resolver aún una disputa de poder en la Legislatura provincial?
Lo primero es todavía difuso; sobre lo segundo, el gobernador envió una señal: le dijo a Duhalde que jugará contra quien sea para garantizar la gobernabilidad proclamando a un hombre suyo en la jefatura parlamentaria, aunque eso implique confrontar con sectores del PJ ligados al ex presidente.
«Lo voy a hacer, me acompañes o no», le dijo.
Kirchner, a pesar de su sintonía con Duhalde, aplaudió la voluntad de Solá de animarse a esa pulseada. De algún modo, le servirá para testear el poder de fuego de su eventual aliado.
Presidente y gobernador tendrán hoy la posibilidad de hablar en privado. Viajarán juntos a Ameghino, donde es probable que Carlos Reutemann también se trepe al escenario montado en la plaza central para, ante más de 5 mil personas, firmar el contrato de inicio de obras contra las inundaciones.
Más allá de la pasión pública propia de una región que hace años que convive con el agua, los peronistas hermanos García -Patricio y Andrea, senador e intendenta, los jefes del distrito- animaron el mitin que, saben, es un forma de elogio que Kirchner disfruta y agradece.




Dejá tu comentario