3 de noviembre 2003 - 00:00

La frase

«Las mujeres musulmanas rezan detrás de los hombres para no distraerlos en su diálogo con Dios. La prosternación, la oración en dirección a La Meca implica agacharse y al hacerlo se elevan los traseros.»

La hábil periodista Norma Morandini en un artículo en la revista «Veintitrés» sobre los culos femeninos (hubo una muestra fotográfica chilena en Buenos Aires) da una interpretación, se supone que fundada, que uno no imaginaba. Originalísima, además, la nota porque ubica al «machismo» naciendo con el universo en la versión cristiana. Ya se lo citó con Eva condenando, por su curiosidad, a los seres humanos a tener que ganarse el cielo. De ahí a que Pandora abriera la famosa caja y provocara un desquicio hasta hoy.

Dejá tu comentario

Te puede interesar