El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Un ejemplo de esto se observa en la prescindencia de la Cancillería en la extradición de México a España del ex capitán de fragata Ricardo Cavallo y en la remoción del ex procurador del Tesoro Carlos Sánchez Herrera, que duró tres días en el cargo.
En lo que hace al primer caso -sin juzgar y menos prejuzgar sobre culpas de Cavallo-, se envía una señal de inquietud a las Fuerzas Armadas, preocupadas ya por la posibilidad de que se declaren inconstitucionales las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. En el caso de Cavallo, el país renunció a reclamar por el principio jurídico de territorialidad, por el cual los delitos deben ser juzgados en el país en que se cometieron. El centroizquierdista gobierno chileno de la Concertación defendió ese principio en el caso de la detención en Londres del dictador Augusto Pinochet, no renunciando a la posibilidad de un país de zanjar internamente sus problemas, sea jurídica como políticamente. La Argentina actúa distinto y es distinta su imagen internacional.
Por otra parte, el caso del ex procurador Sánchez Herrera es el mejor ejemplo de un país que, poco a poco, se desliza por el tobogán de la intolerancia.
Según afirma el gobierno, un artículo periodístico del asesor espiritual del gobierno, Verbitsky, alertó a Kirchner del desempeño de Sánchez Herrera como abogado defensor del general Juan Bautista Sassiaiñ, procesado por presunta apropiación de bebés en el último régimen militar. En realidad, Verbitsky «creó clima» para castigar a Sánchez Herrera porque se lo pudo decir en sus habituales charlas con el actual presidente en su departamento de Uruguay y Juncal (allí le entregó la lista de los generales que había que decapitar, aunque exageró, porque incluyó más de los que se cargó finalmente Kirchner).
Es poco creíble que un presidente -quien hace ostentación de su minuciosidad y de conocer a la perfección todo lo que ocurre a su alrededordesconociera la trayectoria del hombre que lo acompañó durante 11 años y que le hizo ganar a su provincia un juicio de 630 millones de dólares contra el Estado nacional. En
Dejá tu comentario