Adepto a los simbolismos, aun en caída, Roberto Bendini hizo un gesto último de autonomía y desprecio hacia la ministra de Defensa, Nilda Garré: no sólo evitó renunciar ante ella, sino que, táctico, apostó -y por ahora ganó- a incidir en el nombre de su sucesor.
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La mala noticia de la causa que lo dejó, más de 5 años después de iniciada, fuera de la jefatura del Ejército Bendini la conoció el martes 16. Ese día, la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia lo procesó por peculado por su paso por la Brigada Mecanizada XI de Río Gallegos.
Pero el uniformado esperó hasta el jueves para presentar su pedido de relevo y pase a retiro, por nota, ante Cristina de Kirchner. Esperó que Garré partiera, unas horas antes, a Santiago de Chile a participar de las ceremonias por el aniversario de la Independencia chilena.
Los Kirchner dejaron a Garré fuera de las decisiones en torno a la caída de Bendini y al margen de la resolución sobre quién sería el sucesor de quien fue desde mayo de 2003 jefe del Ejército.
Entrevista
Un detalle: recién hoy, Garré se verá con Luis Alberto Pozzi, en condición de nuevo mandamás. Desde la lejanía ceremonial de Chile, Garré se enteró tarde y mal que la Presidente, luego de escuchar a Bendini y al ministro Julio De Vido, optó por salir de la emergencia vía Pozzi.
Pero esa victoria de Bendini parece temporal. Pozzi, que era el dos del renunciado, ofrece una transición ordenada para una crisis que, llamativamente, el gobierno -como ante otras tantas crisisno supo anticipadamente imaginar escenarios de contingencia.
Graduado en el 68, de la promoción 99, Pozzi llega con el peso de tener que manejar el proceso de ascensos de fin de año. Esa es, ahora, al fecha en la que piensa Garré. El nuevo jefe del Estado Mayor del Ejército parece, a priori, condenado a extender su mano sólo hasta fin de año.
La 106
Para este fin de año, se especula, Cristina de Kirchner proyectaría un cambio de las cúpulas de las FF.AA. y un ascenso intensivo de coroneles. Garré hace cálculos sobre ese escenario futuro. El dato para seguir: la famosa promoción 106, la que egresó el año del golpe contra «Isabel» Perón.
Un cambio de cúpulas será sólo de uniformados, pero también puede ser parte de una nueva temporada presidencial, de cara a las elecciones de 2009, que encabeza un cambio de gabinete. Pozzi, por lo pronto, se verá hoy con Garré con quien arrastra, por su cercanía a Bendini, las tensiones que su antecesor tenía con la ministra. En parte porque el saliente podía prescindir de la titular del Defensa para hacer oír su voz en la Casa Rosada y en Olivos.
El universo de destratos y sospechas, que bloqueó el diálogo entre Bendini y Garré, alumbró teorías conspirativas entre los hombres de la fuerza que creyeron ver en la resolución judicial que barrió al relevado una condena política del matrimonio Kirchner.
Esa hipótesis sugiere que el fallo de la Cámara Federal que refutó lo actuado por el juez Gerardo Camaño -que, en primera instancia sobreseyó al militar- no desentona con el malestar oficial por supuestos contactos de Bendini con la cúpula eclesiástica y dirigentes rurales.
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