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Ambos gobernadores salieron airosos en las elecciones de sus provincias y se consolidaron como referentes obligados tras la magra performance electoral de la UCR tanto en los comicios presidenciales como en los distritos de mayor peso histórico, la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires.
Rozas ratificó que buscará "la reelección" al frente del Comité Nacional del radicalismo "para rearmar el partido y convertirlo en la principal oposición".
Por su parte, Iglesias, tras el triunfo radical de ayer en las elecciones mendocinas, confirmó su aspiración de conducir la UCR con "gente nueva y pensamiento distinto".
La oficialización de las aspiraciones de Rozas e Iglesias se da apenas a tres días de que la UCR celebre los 20 años de las elecciones que la llevaron al gobierno en 1983, con un acto en el estadio de Obras Sanitarias, en el que ambos mandatarios compartirán el escenario con otros gobernadores, legisladores y dirigentes.
Rozas dijo que irá por un nuevo mandato al frente del partido.
"Por supuesto, que habrá otros dirigentes que tienen la misma aspiración, pero si me eligen voy a trabajar fuerte para rearmar a la UCR y convertirlo en el principal partido de la oposición con miras a las presidenciales en 2007", subrayó.
"El 10 de diciembre dejo la gobernación del Chaco y voy a dedicarme de lleno a la conducción partidaria. Habrá que viajar al interior, mantener contactos con los gobernadores, los intendentes. Nos espera mucho trabajo", agregó.
Rozas desacó además que la UCR tendrá en el Parlamento "unos 50 diputados y 20 senadores", por lo que será la segunda fuerza parlamentaria, "lo que posibilitará realizar una fuerte acción política para convertirnos en principal oposición, aunque eso no significa poner palos en la rueda del gobierno".
Sobre la estrategia que piensa adoptar para su partido en caso de volver a conducirlo, remarcó: "nosotros somos radicales, es decir opositores; con espíritu constructivo, pero opositores".
"La tendencia del gobierno es buena: tiene cosas acreditables y algunas no tanto. Ahora se habla de transversalidad, pero no sabemos muy bien qué significa, no la tenemos en claro. Se dice que el presidente Néstor Kirchner la impulsa, pero tendrá que ser él quien brinde una posición más clara", insistió el chaqueño.
En tanto, Iglesias, entonado por el triunfo de ayer de su partido en Mendoza -que gobierna desde 1999- destacó que "el radicalismo es un gran partido, qe puede y debe corregir los errores que se cometieron y remarcó por ello que "le hace falta un aire nuevo con gente nueva con pensamiento distinto".
"Hace tiempo vengo tomando contacto con gente del radicalismo que ocupa toda la geografía del país y que busca algo nuevo, distinto y necesario para el partido", afirmó Iglesias.
Destacó, en esa línea, que hace tiempo viene confrontando con "aquella conducción partidaria que fundamentalmente estuvo identificada en Capital Federal y provincia Buenos Aires".
"Deberán reconocer que se equivocaron, que son muchos años de errores y que han llevado al partido a la situación que está", opinó y, en el mismo sentido, reclamó "un paso al costado y acompañamiento" a las figuras tradicionales del partido.
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