Como la gente lo aclama, volvió ayer Alfredo de Angeli a la Rural. No en secreto, como anteayer Felipe Solá, para entrevistarse con los cuatro del campo. Entusiasta, paseando, De Angeli dialogó con un periodista de este diario.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
-¿Ah, vos sos del segundo poder?, porque los otros dos parecen no existir.
-Bueno, pero a usted no le fue mal con el Congreso.
-Sí, es cierto, hay que valorizarlo, hasta los empleados ahora se sienten orgullosos de pertenecer al Senado.
-Tanta fama, autógrafos, respeto, ¿no lo conducen a la carrera política?
-Mire, yo hago política. Pero no en los partidos: ya aprendí por lo que le pasó a Humberto Volando, a Saúl Ubaldini, a Juan Carlos Blumberg. Yo en ésa no entro. ¿Se imagina lo que le habría pasado a Teresa de Calcuta si se hubiera propuesto como diputada?
Dejá tu comentario