"Monalisa" también conocida como "La Gioconda" es el retrato más famoso de Leonardo Da Vinci y un ícono de la pintura renacentista.
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Cinco siglos después de su creación, el retrato más famoso del mundo, parece que ha dejado de ser un misterio gracias a la investigación de Margaret Livingstone, sobre los mecanismos de la visión, detalló ayer un informe reproducido por el portal del diario español El Mundo.
"Los artistas llevan mucho más tiempo que nosotros, los neurobiólogos, estudiando los procesos visuales", subrayó la investigadora, ante 800 investigadores que asisten a una reunión científica sobre la percepción visual en la región de La Coruña (España).
Livingstone, indicó que cuando en el siglo XVI Leonardo Da Vinci pintó la Gioconda, logró el efecto de que la sonrisa de la Mona Lisa desaparezca al mirarla directamente y sólo reaparezca cuando la vista se fija en otras partes del cuadro.
"El artista italiano creó esa ilusión usando de manera intuitiva trucos que ahora comienzan a tener base científica", apuntó Livingstone.
La teoría de la científica se apoya en el hecho de que el ojo humano tiene una visión central, muy buena para reconocer los detalles y otra periférica, mucho menos precisa pero más adecuada para reconocer las sombras.
"Da Vinci pintó la sonrisa de la Mona Lisa usando unas sombras que vemos mucho mejor con nuestra visión periférica. Por eso para ver sonreír a la Mona Lisa hay que mirarla a los ojos o a cualquier otra parte del cuadro, de modo que sus labios queden en el campo de visión periférica", afirmó.
Tras publicar su teoría sobre los cambios de expresión de la Mona Lisa, centrados en que la visión central tiene una más alta resolución que la visión periférica, Livingstone estudia ahora por qué tantos genios de la pintura tenían alguna deficiencia visual.
"Rembrandt, cuyo estrabismo reducía su capacidad para ver en tres dimensiones, pudo beneficiare con una pobre percepción de la profundidad, una ventaja en una profesión en la que el objetivo es plasmar el mundo tridimensional en un lienzo plano", comentó.
Los estudios de Livingstone, no intentan "desmitificar el arte" sino de explicar científicamente técnicas que los artistas usaron desde hace muchos años en base a la intuición.
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