La cúpula de la Policía Bonaerense fue sometida ayer a otra purga con la remoción de Angel Casafús, el número 3 de la fuerza, y el pase a disponibilidad de Claudio Smith, el virtual vicejefe (fue reemplazado por el comisario general Carlos Alberto Pérez). Los cambios fueron dispuestos por el ministro de Seguridad, Juan Alvarez, que alcanzó un ré-cord: desde que asumió, hace 40 días, descabezó en dos ocasiones la conducción policial. Luego de las críticas de Néstor Kirchner contra la actuación de la Bonaerense y de los funcionarios provinciales, pidiendo apurar y profundizar la "purificación" de la fuerza, Felipe Solá en sintonía con Alvarez decidió ayer los cambios.
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En paralelo, el segundo de la fuerza, el comisario
Por decisión de
A su vez,
En aquella ocasión, Frutos y Díaz pidieron el pase a disponibilidad de personal para que la Oficina de Asuntos Internos de la cartera de Seguridad investigue su situación patrimonial. Sobre ambos, como con Casafús y Smith, pesaban sospechas sobre sus bienes.
Lo llamativo es que unas horas antes de que Solá, junto a Alvarez, decida desplazar a Casafús, Asuntos Internos respaldó documentalmente al jefe antisecuestros al negar la información que le atribuía ser propietario de una flota de camiones, veleros y hasta un vehículo de 40 mil dólares.
Pero ya es una práctica común que en estos casos operan