ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

27 de marzo 2004 - 00:00

Parmalat vende sus negocios en América latina

Prevé reducir su presencia internacional y reconvertir en acciones su deuda. Así se lo explicó ayer el comisario extraordinario del grupo, Enrico Bondi, a sus acreedores.

ver más
El grupo agroalimentario Parmalat prevé reducir su presencia internacional.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En una reunión informativa celebrada en Milán, Bondi explicó las pautas generales del plan dirigido a sacar adelante la compañía, declarada insolvente en diciembre en medio de un escándalo que salpicó a sus directivos y varias entidades bancarias, que se encuentran a la espera de juicio.

Entre las principales medidas para reflotar el grupo alimentario italiano está la reducción de su actividad internacional a sólo una decena de países, desde la treintena en los que opera hasta ahora.

Además de en Italia, Parmalat permanecería en países como España, Canadá, Australia, Portugal, Rusia, Rumanía y Sudáfrica, al tiempo que en Latinoamérica centraría sus actividades en Colombia, Nicaragua y Venezuela.

En la actualidad, aparte de en esos países latinoamericanos, está presente en Brasil, Ecuador, Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, México y República Dominicana.

El plan prevé además limitar las compañías del grupo a 18, frente a las 46 con las que contaba hasta ahora, al tiempo que las plantas de producción pasarían de 132 a 77 y los empleados de la compañía se reducirían a casi la mitad, de 32.000 a cerca de 17.000.

Bondi explicó que la empresa reduciría asimismo sus marcas comerciales de 120 a una treintena, con la producción de lácteos y derivados y zumos como sectores principales.

En lo referente a la reestructuración de la deuda, Parmalat ha elaborado un proyecto inicial que propone a los acreedores convertirse en accionistas de la sociedad, tras una inyección de capital que permitiría la distribución de los nuevos títulos.

Tras la eventual readmisión de Parmalat en la Bolsa italiana, prevista para los últimos meses de este año, los acreedores tendrían la posibilidad de conservar o vender de forma inmediata su participación, indica el plan, algunos de cuyos aspectos han trascendido públicamente.

Con estas medidas, el grupo pretende sacar adelante el negocio y reducir su endeudamiento financiero a menos de 500 millones de euros antes de que culmine 2007.

Para esa misma fecha Bondi prevé que la facturación del grupo reestructurado podría alcanzar los 4.000 millones de euros.

El gestor de Parmalat aseguró ayer que el plan de reestructuración definitivo estará listo para finales de mayo, fecha en la que está previsto el fin de la administración extraordinaria de la compañía.

Mientras los actuales responsables continúan la labor de sacar a flote el grupo alimentario y "lavar" su imagen, la Justicia italiana continúa las investigaciones para aclarar la trama financiera que llevó al hundimiento de la firma.

Según informó ayer la Fiscalía de Milán, a partir del próximo lunes funcionarios de ese departamento acudirán a la sede del Banco de Italia en Roma para solicitar documentos relativos a la emisión de bonos por parte de Parmalat, en especial la destinada al extranjero.

Los fiscales han presentado cargos contra 29 personas por su supuesta implicación en la quiebra de Parmalat, entre ellos el fundador y ex presidente del grupo alimentario, Calisto Tanzi, que se encuentra en la cárcel de Milán de forma preventiva desde diciembre.

También se ha acusado de especulación abusiva, como personas jurídicas, al Bank of America y las firmas auditoras internacionales Grant Thortnon y Deloitte & Touch.

Fuentes de la fiscalía de Parma, que también lleva parte del sumario, indicaron ayer que han llegado a su registro 26.000 peticiones de reembolso por parte de otros tantos afectados por la insolvencia del grupo alimentario.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Otras noticias