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Argentina-Uruguay empresarios de dos orillas

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Es cada vez mayor la cantidad de emprendedores que se van sumando a las nuevas oportunidades de negocios que se abren a partir de la industria del cannabis. Ámbito Hemp entrevistó a dos de ellos para que relataran sus experiencias.

ALEXIS MIRMINA

Este joven emprendedor tiene 30 años y actualmente reside en el partido de General San Martín, provincia de Buenos Aires.

Periodista: ¿Cómo llegaste a la industria?

Alexis Mirmina: Previo a la incursión en el mundo del cáñamo y cannabis en Uruguay, participé e invertí en negocios y pymes de Argentina en rubros muy diversos, tanto en tecnología, electrónica y automatizaciones hasta empresas de estética y cosmética. Actualmente en Uruguay, para iniciar nuestro plan de negocios, contamos con la gestión de una licencia para cultivo de cáñamo industrial con una proyección a futuro de 15 hectáreas entre cielo abierto e invernaderos controlados para cosechar material basado en los requisitos de nuestros clientes del Exterior. Tenemos como próximo objetivo la gestión de licencias para investigación desarrollo y comercialización de productos derivados.

Antes de ingresar al mundo de cannabis estábamos trabajando para lanzar en Argentina un producto muy particular, es una bolsa de material biocompostable a base de almidón de maíz libre de plástico que contiene yerba y se utiliza para poner directamente dentro del mate. La misma no altera el sabor habitual de la infusión y al desecharse no contamina el medio ambiente ya que se desintegra en contacto con la humedad en 120 días. Actualmente nos encontramos negociando una asociación con una de las empresas más grandes del país para la distribución del producto.

Estamos convencidos que esto abre las puertas a muchos otros usos para una parte de los casi 250 millones de kilos que se producen anualmente para mercado interno, tanto para la generación de fertilizantes que puedan aplicarse al cultivo, como así también para poder envasar en un futuro cannabis con yerba mate en bolsitas individuales. El producto ya se encuentra registrado en ambos países y esperamos que en 2020 ya estemos en condiciones de comercializarlo también en Uruguay.-

P.: ¿Como te acercaste a la temática de cannabis?

A.M.: Desde chico siempre tuve un interés especial por el emprendimiento y desarrollo empresarial, lo que me enseñó que la innovación y estar en las nuevas tendencias es un factor clave para el éxito de un negocio. La posibilidad de viajar y conectar con empresarios de otros países de Latinoamérica y Estados Unidos colaboró para que al momento de presentarse esta oportunidad de inversión con cannabis en Uruguay, no pase por alto.

P.: ¿Por qué elegiste Uruguay? tenías algún contacto para el proyecto?

A.M.: Contábamos con algunos contactos por temas inmobiliarios, pero eso no fue un factor relevante para la decisión. Uno de los motivos fue la normativa legal de Uruguay, que está muy avanzada con relación a la de otros países y fue clave para la decisión de invertir en este proyecto. Lamentablemente, este avance se contrapone un poco con los procesos administrativos, rigurosos y burocráticos para obtener permisos en los organismos pertinentes, y afecta la competitividad y rentabilidad de los proyectos; pero al tratarse de cannabis tiene una lógica racional el control y no se puede tomar a la ligera.

P.: ¿Qué proyección ves en Argentina respecto al cannabis?

A.M.: Argentina tiene posibilidad de desarrollarse como uno de los países del mundo con mayores ventajas en la actividad por contar con grandes extensiones de tierra fértil, clima apto y profesionales capacitados para el desarrollo de la industria. Si estas ventajas se alinean con la normativa legal y tributaria, puede volverse uno de los mayores productores a nivel mundial, pero sabemos que hay un muy arduo trabajo por parte de los gobiernos para que se acomoden todas esas variables,

Por otro lado, a mi entender, avanza rápido en Argentina actualmente el negocio de venta de insumos que está alrededor del cultivo doméstico, tanto para recreativo como medicinal. Sin ir más lejos, hace unos meses se hizo la primera ExpoCannabis de Argentina, había muchos stands de venta de sustrato, luces, carpas indoor, además de material didáctico y médicos para explicar su uso.

Me llamó la atención la gran cantidad de personas mayores de edad acompañadas con sus hijos ya mayores también, escuchando a los médicos y cómo hacer para mejorar su día a día en relación a las diferentes enfermedades y dolores. Por ese motivo creo que sin lugar a dudas va a tener una repercusión muy positiva tanto a nivel de negocio como de mejoramiento del estilo de vida de personas con problemas de salud.

P.: ¿Cómo ves la proyección de tu negocio uruguayo en relación a la Argentina?

A.M.: Para 2021 tenemos un objetivo muy ambicioso en Uruguay a nivel legal y técnico que es poner en marcha una embotelladora de agua que contenga CBD. Estamos trabajando para poder gestionar los permisos que correspondan en Uruguay y poder importar en principio un CBD soluble en agua para iniciar el proyecto y luego trabajar en la especialización de un laboratorio en el mismo territorio que permita llevar a cabo ese proceso dentro del país.

En algunos países del mundo menos burocráticos que Uruguay y más avanzados para el uso de cannabis que Argentina, están cada vez mas orientados a integrar cáñamo y cannabis a productos de uso diario, habitual y no sólo el uso medicinal. En Argentina se sabe que actualmente gracias a muchas organizaciones que luchan día a día por el bienestar y salud de sus familiares con el uso de cannabis de a poco se está avanzando hacia un marco regulatorio más flexible que contemple su uso, el proceso viene lento y puede tardar varios años. Por esta razón mientras tanto estamos aprovechando las ventajas que ofrece Uruguay, avanzando con las investigaciones, adquiriendo experiencia y preparándonos para cuando se flexibilicen las normativas en Argentina y pueda desarrollarse como mayor fluidez la industrialización de productos derivados.

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MARCELO SANTIAGO

Periodista: ¿Cuál es tu actividad actual como empresario?

Marcelo Santiago: Hace 25 años que soy industrial del plástico. Fabricamos tuberías en grandes diámetros tanto en PVC como en PAV. Hace cuatro años desarrollamos un sistema constructivo con un ladrillo con materiales totalmente reciclados y de autoconstrucción, el sistema se llama easybrick. Y además de eso, dentro de nuestro grupo de empresas somos productores agropecuarios. Siempre estamos buscando cosas para innovar y seguir creciendo, cosas nuevas, que tengan de alguna manera un compromiso con lo ambiental y con la mejora en la calidad de vida.

P.: ¿De dónde viene tu vínculo con la industria del cannabis?

M.S.: En lo personal había escuchado y había leído algo del cannabis, pero en marzo hicimos una recorrida grande en Uruguay. Allí fue donde me conecté con gente que estaba sembrando y otras personas que tenían lo que se llama en Montevideo “clubes”. En fin, hicimos una primera recorrida que nos llevó quince días, después dejamos pasar un poquito el tiempo y volvimos a viajar e hicimos una recorrida grande incluso con laboratorios.

En agosto de 2019 creamos una sociedad que se llama Galuwer S.A., con esta empresa trabajamos sobre una licencia de cannabis medicinal y, a su vez, estamos asociados con dos uruguayos que son muy buena gente y grandes profesionales. Tenemos un campo en San José del Totoral, en la zona de Canelones, y la verdad que estamos muy contentos.

P.: ¿Qué opinás de la experiencia de Uruguay?

M.S.: Creemos que Uruguay tiene todo muy ordenado y organizado con muchísima seriedad. En Uruguay estamos con el cannabis medicinal, de eso se trata el proyecto; y la verdad es que creo que lograr un marco regulatorio aquí en Argentina sería maravilloso.

P.: ¿Tienen proyectos para desarrollar en Argentina?

M.S.: Sí. De hecho, nosotros nos asociamos con la gente de Cannabis Austral para sembrar cáñamo industrial. Creemos que en Argentina el cáñamo, y todos sus derivados, va a ser un generador o un multiplicador de empleos, además de ser una complementación agrícola, ya que como decían los viejos, engorda la tierra. Y entonces se puede alternar con soja, maíz, trigo; en fin, es una siembra que además genera derivados: la cañamiza, el aceite, harina, ladrillos ecológicos, biomasa, etc.

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