Un momento de la filmación del comercial de American Airlines, donde el director Jenkins hace reir con un chiste a su director de fotografía, que
fue el que tuvo el mismo rol profesional en la película «Titanic».
"Costos de producción más baratos, una amplísima gama tanto de profesionales cinematográficos experimentados como de actores y actrices, lugares de la ciudad que llevan a pensar en otras ciudades del mundo, han sido claves para que viniéramos a filmar aquí», sostiene el consagrado director norteamericano de comerciales Jim Jenkins. Jenkins, que nació en Pennsylvania, durante muchos años fue director creativo en agencias de publicidad de Nueva York, hasta que pasó a dirigir films publicitarios y a conquistar grandes premios en esa calificada especialidad. En un alto de la filmación de los comerciales para American Airlines dialogamos con él.
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Periodista: ¿Qué es lo que más le gusta de Buenos Aires como director de cine publicitario? Jim Jenkins: Que aquí hay muchas locaciones para el cine, una multiplicidad de variadísimos escenarios. Por otra parte, es de destacar la cantidad de producciones que hay, tanto como que la gente es realmente amistosa con las filmaciones. Lo cierto es que no se puede ir a hacer una película a un país que tiene poca producción cinematográfica, tanto de películas como de comerciales, y esperar salir de allí con un buen producto o contar durante la realización con gente de calificado nivel profesional. Para filmar un comercial se necesita gente con probada experiencia, sobre todo cuando, como en la realización que encaramos para American Airlines, tenemos un alto número de participantes, de colaboradores, estamos trabajando con más de cien, y hay muchísimas cosas que si faltan experiencia y profesionalidad podrían salir mal. Se necesita, por lo tanto, de gente capaz y enfocada en los detalles. Y, en este sentido, Buenos Aires tiene esa calidad de profesionales, ese nivel de producción, que facilita mucho las cosas.
P.: ¿Qué le significa como director estar filmando un comercial para American Airlines? J.J.: Es muy importante para mí la compañía con la que decido hacer un comercial. Para mí American Airlines es importante, y es importante el tamaño de la producción y la difusión que tendrá lo que estamos realizando. En cuanto a la labor como director, obviamente el trabajo creativo es lo que me debe atraer, llamarme la atención, apasionarme, y eso tiene que estar presente desde la misma idea y del desafío que significa plasmarla.
P.: ¿Cómo se hace para que en menos de un minuto se logre plasmar una historia que golpee al espectador, le provoque una emoción, y que, a la vez, a usted como realizador lo apasione? J.J.: Eso comienza en la agencia de publicidad. Cuando me entrega un guión es que ya ha sido muy bien pensado, muy bien estructurado y cumple cabalmente con el objetivo buscado en la comunicación de la empresa. Es fundamental un objetivo. No se pueden tomar seis ideas para realizar un comercial. Se necesita una idea fuerte, una idea. Esto puede parecer una simplificación, algo fácil de decir, pero surge de haber comprobado que muchos de los comerciales que fracasan se debe a que tratan de presentar muchos mensajes, de entregar una suma de informaciones, cuando en realidad lo que se trata es de trasladar al espectador una idea. Y el mensaje que se ofrece tiene que ser necesariamente verdad. No importa lo divertido que sea ni lo bien hecho que esté el comercial; si no presenta una verdad la gente no lo acepta.
P.: En los comerciales que está filmando, ¿cuál es esa verdad, esa central idea fuerza? J.J.: En el comercial «The producers», por tomar un ejemplo, se muestra que una persona puede tener un trabajo que no sea muy atractivo, con jefes que son difíciles, pero al viajar con American Airlines para llegar a donde va a hacer un negocio, se es bien tratado y se está en buenas manos. «The big man», el otro que estamos filmando, trata de un basquetbolista y su representante, y muestra todo lo que alguien puede hacer por tratar de ayudar a su cliente.
P.: ¿Le gusta que los comerciales establezcan una simpatía con el espectador, que tengan humor? J.J.: Me gustan los comerciales donde el humor surge de la idea misma, y que no tenga que estar yo creándolo o inventándolo. Cuando veo en el guión que eso está, siento que me puedo poner a producir el comercial de inmediato.
P.: ¿Qué tiempo le lleva la realización de un comercial? J.J.: En Buenos Aires ya llevamos cuatro jornadas de una filmación que ha sido planificada para cinco días, pero antes estuvieron todas las semanas de preparación, de preproducción. Pero la parte que más nos toma es la de casting, seleccionar el elenco. En este caso fuimos a nueve ciudades diferentes a buscar los actores de estos comerciales.
P.: Aquí, ¿en qué lugares ya estuvieron filmando? J.J.: En varios, por caso en La Boca y en Barracas. Luego, de pronto un lugar de esta ciudad va a parecer en el comercial como si fuera Roma, cuando agreguemos en el fondo el Coliseo asomándose. Buenos Aires tiene la cualidad de contar con calles donde uno puede decir esto es París, esto es Viena, esto es Milán, esto es Bogotá, esto es Caracas. Esa flexibilidad de imágenes es algo que nosotros necesitamos. Se reconoce que Buenos Aires tiene mucho de ciudad europea, y eso nos abre grandes posibilidades. Yo he filmado en Rio de Janeiro, y Rio es Rio. Recuerdo que allí estaba filmando un comercial para MasterCard y fue un gran costo de tiempo y de producción, porque fue muy difícil que se pudiera ver como otras ciudades del mundo. Buenos Aires, en tanto, es un abanico, un álbum de lugares del mundo, y se presta para que desde la cámara se vuelva Barcelona, Portugal, Moscú o Londres.
P.: ¿Había estado antes en la Argentina? J.J.: Sólo cuando vine a elegir las locaciones, los lugares donde iba a filmar. Tuve que recorrer Buenos Aires, y me gusta mucho. Pero, además, desde la perspectiva profesional aquí los actores son de una gama más amplia, son más diversos, hay mayor variedad de rostros, de figuras, de razas. Los argentinos tienen un rostro más universal por como aquí se han ido combinando las distintas estirpes de procedencia.
P.: ¿Elegir filmar en la Argentina tiene que ver con que aquí los costos son mucho menores? J.J.: La producción de comerciales en la Argentina, comparada con la que se hace en Estados Unidos, es definitivamente más barata. Esa es una de las razones por las que hemos venido a filmar a este país.
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