31 de marzo 2006 - 00:00

Avatares del Tianguis

Avatares del Tianguis
«En 2005, el turismo mundial creció en el mundo 5,5 por ciento. Esto ha dado un promedio de 800 millones de turistas internacionales», informó Francisco Frangialli, secretario general de la Organización Mundial de Turismo (OMT).
«Hoy los turistas están eligiendo lugares distintos, que les ofrezcan seguridad, que los alejen de conflictos políticos o bélicos, pero no dejan de viajar. Lo primero que se evalúa son los riesgos del viaje.» En sus comentarios dio como ejemplo cómo se cambiaron como destino turístico las zonas del Pacífico -Acapulco y Los Cabos- por las tradicionales del Caribe, tras el huracán Wilma, y cómo había caído París, ciudad líder mundial de turismo, por los enfrentamientos callejeros.
El directivo de la OMT indicó que «se está dando el fenómeno de viajes más cortos, de menor duración, pero más frecuentes» y que por eso, en el caso europeo, la facilidad que ofrecen las vías terrestres hizo que en 2005 Europa recibiera a más de 50 millones de visitantes y que, para seguir ese camino, «México, que a pesar de los huracanes, recibió 20 millones de visitantes internacionales en 2005 y tiene un gran potencial en playas y cultura, debe mejorar su infraestructura terrestre de tal manera que facilite el turismo interno hacia el sur del país».
Tras el Wilma
«Se ha demostrado que, una vez establecido el turismo en un país, si se mantiene la democracia, éste sigue su curso y está más allá de los cambios políticos», sostuvo Isidoro Ambla Attar, director comercial corporativo de Telmex. Consideró que tras los desastres provocados por el huracán Wilma, «a la fuerza de la naturaleza opusimos la mayor fuerza de nuestra naturaleza: la voluntad de los hombres, y hemos logrado en poco tiempo reconstruir y mejorar Cancún, para que siga siendo el lugar líder de nuestro país en turismo receptivo».
Acapulco
party
La ciudad de Acapulco realizó una cena para periodistas nacionales, internacionales e invitados, donde no faltaron destacados artistas mexicanos de cine y televisión. Hubo un especial agradecimiento a la concurrencia, realizado por el gobernador del estado de Guerrero, Zeferino Torreblanca, que le sirvió para subrayar la recuperación turística de Acapulco que había vuelto a conquistar turismo premium, ofreciendo seguridad, diversión y descanso.
En el lugar, las banderas de Canadá, Estados Unidos y España confirmaban el origen del mayor turismo receptivo de Acapulco. Se proyectaron videos que mostraban los museos -especialmente el histórico de los piratas y el de las máscaras-, las playas más conocidas y las más selectivas, los mundialmente famosos clavadistas, el zócalo de la ciudad y sus atractivos artísticos, el «encuentro con los delfines», entre otras muchas imágenes.
La gran cantante Aída Cuevas acompaña-
da por una orquesta de mariachis hizo entonar a la concurrencia desde rancheras hasta bo-leros.
Bajo costo
El crecimiento de las aerolíneas de bajo costo provocó una dura controversia en el marco del Tianguis. El debate en el foro del turismo mexicano sobre qué ofrecen las empresas de esas características frente a las aerolíneas tradicionales concluyó en la explicación de que las líneas de bajo costo capturan a nuevos clientes, a muchos que no viajan habitualmente en avión, mientras las líneas tradicionales se respaldaron en su experiencia, su eficiencia y la cantidad de servicios que ofrecen para beneficio de los pasajeros.
Springbreakers
Los springbreakers, más allá de los problemas que provoquen algunos de ellos, son un fenómeno turístico importante para las zonas de playa de México.
La semana pasada detuvieron a tres canadienses que se dedicaban a robar chapas de autos que llevaran el nombre de Acapulco, para llevárselas de souvenir, y a una decena de norteamericanos que provocaron escándalo en una discoteca. Más allá de los problemas, muchos restoranes, hoteles y discos de Acapulco buscan captar como clientes a los springbreakers. Hay operadores turísticos que han encontrado un buen negocio en ellos. Springbreakers comenzó siendo la denominación para quienes salían de vacaciones en Semana Santa, para pasar a ser el nombre de los muchachos de colleges de Canadá y Estados Unidos que salían de viaje durante, por lo menos, un fin de semana largo. Ese «turismo de jóvenes», que «ha provocado un importante derrame de divisas», según señaló a este diario un operador, «les ofrece sol, playas y, sobre todo, diversión nocturna, y si bien hay que observarlos porque tienden a hacer desmadres, es un buen negocio que buscamos mantener y hacer crecer; para esto nos dedicamos a hacer promociones en los centros estudiantiles de los países vecinos del norte de América». En la Argentina, que los viajes estudiantiles -por caso, a Bariloche- son una tradición; hay operadores que ya están -fundamentalmente debido al cambio favorable- a la conquista de springbreakers de Chile y Brasil.
Conejos
Para romper con el dramatismo que imponía relatar la reconstrucción de Cancún, en un almuerzo de encuentro con la prensa, el director de Telmex, Isidoro Ambla, contó:
Una joven señora, con cara de muy cansada, ocupa con su marido para cenar una mesa en el restorán del hotel. El marido toma el menú y comienza a elegir una entrada de ostras, luego una paella con mariscos... Su mujer lo interrumpe: «No, no, no... le trae como entrada zanahorias ralladas, luego una tortilla de zanahorias, y de postre mousse de zanahorias... porque si el señor quiere comportarse todas las noches como un conejo, que coma como un conejo».

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