Para Hernán Gálvez, una de las claves del éxito de la ropa para chicos de Cheeky y Cómo Quieres que te Quiera es que tiene estética y, a la vez, «no hace quemar etapas».
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Desde acá se manejan los 7 locales de Chile y parte de los 7 que hay en Estados Unidos, el resto de los países son franquicias. Y los pedidos de franquicias siguen creciendo, nos llegan mails de diferentes partes del mundo; ahora sobre todo por nuestra otra línea, Cómo Quieres que te Quiera», informa Hernán Gálvez, gerente de marketing, mientras recorre con Ambito del Placer las amplias galerías de la sede de Martínez de la empresa, donde se apilan las cajas de ropa que saldrán hacia esos destinos. «Cheeky es una marca argentina que ha pasado las fronteras, que se ha hecho absolutamente internacional. Con este boom del turismo ocurre que muchos extranjeros que se acercan a nuestros locales ya conocen la marca porque la tienen en su país. Y si no está, como en Brasil, muchos la eligen porque o la vieron en otros destinos o porque les gustó. A nosotros esas personas nos confirman la fuerza que tomó la marca. Y es impresionante si se piensa que todo comenzó en 1994 en un local de Alto Palermo», explica Gálvez.
Feliz enlace
Para el gerente de marketing de Cheeky la clave del éxito es el feliz enlace de las especialidades de los dueños. «Daniel Awada proviene de una familia tradicional de la industria textil, de la marca Awada de ropa femenina, y por lo tanto sabe muchísimo del negocio. Y Patricia, que viene del mundo de la moda, que tiene una cabeza impresionante, gusto y sensibilidad, es la ideóloga», comenta Gálvez, e inmediatamente el caso de Patricia Fraccione lleva a recordar a otras mujeres que fueron modelos y hoy son destacadas empresarias en la industria textil, como Karina Rabolini (su marca de lencería y Virgin en cosmética) o Gachi Ferrari (La Martina).
«La de Cheeky es ropa para que los chicos se sientan chicos, y para que tengan su propia moda, que no esté alejada de la moda de los grandes pero tenga un estilo que sea el que a ellos les corresponde. A los chicos no les gusta estar alejados de lo que se usa, y a los padres que no estén agrandados, Cheeky les da eso tanto a la madre que va y elige, como al chico o la chica de 11 o 12 años que dice quiero eso. En ese sentido se logró una suma de cualidades: la relación precio-calidad, las propuestas innovadoras, los diseños, el marcar tendencia, el estar siempre a la vanguardia y, claro, para que los chicos se vean bien pero también jueguen, hagan deportes, estén en movimiento», son para Gálvez los condimentos que integrados han dado éxito a la empresa. La «renovación constante» reclamada por Daniel Awada ha hecho que los locales de Cheeky iniciaran progresivamente una renovación de su estética. «Ya teníamos espacios para que los chicos la pasaran bien, con televisores con películas, lugares cómodos para dibujar o leer, ahora estamos transformando la escenografía con una impronta americana, vintage, muy fuerte en los muebles, las paredes, los objetos. Quienes van se encuentran con juguetes del pasado, el robot con televisor en el pecho, el avioncito o el autito de lata. A los padres les recuerda su niñez y pueden contarles a sus chicos: cuando yo tenía tu edad jugaba con esto, y a partir de ahí compartir vivencias. Estamos haciendo un trabajo de campo buscando juguetes antiguos por todos lados, en anticuarios, en estancias, en el Uruguay. Buscamos que el chico se sienta bien en nuestros locales y que no esté rogando irse de una buena vez», explica Hernán Gálvez.
La marca para chicas preadolescentes y adolescentes comenzó teniendo como nombre una larguísima declaración: «Cómo quieres que te quiera si el que quiero que me quiera no me quiere... como quiero que me quiera...», luego pasó a llamarse «Cómo Quieres que te Quiera», y hoy las chicas la llaman, simplemente Cómo Quieres. «El nombre salió del talento de Patricia Fraccione», explica Hernán Gálvez, e informa que «si bien la marca tiene apenas un año, ya posee 20 locales, y una aceptación increíble. Es ropa para chicas de entre 12 y 18 años, de esas que pueden chatear y mandarse mensajes de texto con el celular, que son sensibles y románticas, que les gusta estar en la moda. Por eso los locales están armados como su cuarto ideal. A los padres les gusta porque no es ropa para quemar etapas, ni para disfrazarse de Britney Spears o de Shakira. No había una propuesta de ese tipo y también estamos conquistando ese mercado».
LO QUE IMPUSO EL TURISMO
«El turismo obligó a hacer reingeniería tanto en los shopping como en los locales, a capacitarse, a aprender lo que es el task preeche, del que no se tenía demasiado conocimiento ya que no teníamos tantos turistas», explica Gálvez que, antes de llegar a Cheeky fue jefe de Promociones de los 9 shopping de IRSA. «Se comenzó a tener personal bilingüe, se hizo que la señalización de los centros comerciales estuviera en dos idiomas. En todo tipo de cosas se provocó un cambio. Hoy se tiene en cuenta al turismo, se sabe cuándo llegan cruceros, que se deben desarrollar acciones en los aeropuertos para atraer a los viajeros, se descubrió un nuevo perfil de clientes, un nuevo mercado. En nuestro caso apuntamos a que en los locales siempre haya una persona capacitada y bilingüe para atenderlos. Si todos le damos confort, el turista se va a sentir contento, va a llegar a su país, va a decir cómo fue atendido en la Argentina y eso va a seguir ayudando a que siempre tengamos turistas.»