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3 de julio 2008 - 00:00

La Argentina es un paraíso para quienes aman el golf

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Para el embajador de la India en nuestro país, la Argentina tiene un futuro pleno de posibilidades y es por eso que busca profundizar las relaciones comerciales, pero también culturales, artísticas y turísticas. Si a comienzos del siglo pasado la llegada del poeta Rabindranath Tagore, invitado por Victoria Ocampo, incrementó en la Argentina el interés por la India, algo que más tarde se vio reforzado por obras de otro poeta Premio Nobel, el mexicano Octavio Paz, hoy ese interés -más allá de quienes son atraídos por diversas devociones religiosas, gurúes o el yoga- pasa por la extraordinaria expansión económica de un país con más de 1.100 millones de habitantes, que es primer productor en el mundo tanto de acero como de películas, y tiene magnates que, en el decir del embajador, están «indianizando el mundo». Pero a la India le interesa América latina y busca establecer vínculos a los más diversos niveles, por eso en noviembre la embajada conducida por Viswanathan realizará un Festival de la India en Buenos Aires.
Periodista: ¿Cómo se inició en la diplomacia?
R.Viswanathan: Yo estudié química y fui profesor de esa ciencia durante tres años. India tiene para la carrera de diplomático un concurso, al que se habían presentado 300 mil personas para 15 cargos. A partir de haber sido elegido fui a Portugal, Pakistán, Libia, Marruecos, Estados Unidos (Nueva York), Brasil (San Pablo), Venezuela (Caracas), después volví a la India y estuve como director general para América latina, y ahora estaré aquí durante tres años. Yo estoy apasionado con América latina.
P.: ¿Qué le gusta de Latinoamérica?
R.V.: Salsa, samba, tango, el carnaval (ríe), Gabriel García Márquez, Isabel Allende, Mario Vargas Llosa. Y también estoy siguiendo la política, la economía y los negocios en la región. Estoy desde hace 10 años promocionando América latina en mi país, dando charlas, conferencias, escribiendo artículos en la India, donde no había suficiente conocimiento, y por lo tanto interés. Y América latina en los últimos diez años ha cambiado fundamentalmente: está estable políticamente, la democracia está institucionalizada, la macroeconomía es sólida y está creciendo.
P.: ¿Qué les dice a los empresarios y funcionarios de la India?
R.V.: Que no tienen que leer libros de historia sobre América latina, eso es el pasado; ahora tenemos que leer el presente y el futuro donde hay un gran potencial tanto en recursos naturales como humanos. Desde hace una década hay un cambio de percepción de esta región por parte de los empresarios indios, y nuestro comercio está creciendo. El año pasado, la Argentina exportó a la India por mil millones de dólares (creo que en tres años se estará en los 3 mil millones) e importó de allá por 300 millones de dólares. Hay ya aquí diez empresas de la India y gran interés por parte de muchas otras que están buscando nuevos mercados. India tiene una población de 1.100 millones, cada año sumamos otros 15 millones. Es decir que en dos años y medio poblaríamos la Argentina. Necesitamos más aceite de soja y de girasol, trigo, vegetales. Estoy hablando con empresarios para producir aquí lentejas, porque en la India 40 por ciento son vegetarianos y la fuente de proteínas son las lentejas. Hay, además, gran demanda de nivel de calidad porque muchos millones de indios se han liberado de la pobreza.
P.: Y muchos de los mayores magnates mundiales hoy son indios.
R.V.: El conglomerado indio de la familia Tata compró Jaguar y Land Rover. El mayor productor mundial de acero es la empresa de Lakshmi Mittal, posee plantas de acero en Estados Unidos, Europa, Europa del Este y América latina, emplea a 320 mil personas en el mundo, y no tiene nada en la India. Lakshmi Mittal vive en Londres, en una «casita» que se compró por 128 millones de dólares. Es un ejemplo del nuevo empresario indio, para el cual el mundo es un campo de juego. Ustedes hablan de la globalización, a esto nosotros le llamamos la indianización del planeta.

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P.: ¿Qué le parece la Argentina?
R.V.: La India es más complicada, tenemos más problemas, más conflictos, en comparación los de ustedes son pequeños. Contamos con una diversidad de religiones, lenguas, conflictos étnicos y de clases. El Premio Nobel Naipaul escribió «India, un millón de motines», y bueno, estamos acostumbrados. Yo tengo confianza en el futuro de la Argentina que va a ser el tercer mercado de América latina y que enfrenta hoy una gran oportunidad.
P.: ¿Es cierto que jugó en 32 canchas de golf de la Argentina?
R.V.: (Ríe.) Aquí el golf está mejor organizado que en la India. Hay 286 canchas en la Argentina, es difícil elegir. Hay bonitas como Olivos, Buenos Aires Golf Club, Martindale, Pilar, y me gustaron mucho la Llao Llao en Bariloche, la de Jack Nicklaus en el Chapelco Golf Club. La Argentina es un paraíso para golfistas.
P.: ¿Ha ido a ver espectáculos? ¿Tango, cine, teatro?
R.V.: Desde ya, la Argentina es tango y mucho más que tango. Estoy viendo posibilidades con un empresario de medios de la India. Tiene 12 canales de televisión y como está apasionado con la Argentina esta viendo de concretar intercambios y negocios mediáticos. Ustedes exportan telenovelas, y las telenovelas de esta exótica América latina son interesantes para la clase media de la India. Es gran momento para nuevos negocios.
La India
para ver
P.: ¿Por dónde recomendaría comenzar a ver la fascinante India?
R.V.: Hay un lugar para cada gusto. Si está interesado en informática tiene que ir a Tamil Nadu, si en la cultura milenaria de los hindúes debe ir a Rajasthan. Si quiere ver el Taj Mahal irá a Uttar Pradesh. Bueno, está Benarés. Hay mucho para ver. Y desde ya, para comenzar está la capital, Delhi, New y Old Delhi, con sus bazares, el mausoleo de Humayún, el Museo Nacional de la India, el Museo de Arte Moderno, la mezquita Jama Masjid, la fortaleza Red Fort, el Templo del Loto, y mucho más.
P.: Más allá de quienes han ido a la India por el yoga o por Sai Baba, por los Beatles y el gurú Maharishi, por Gandhi o el Bhagavad-gita, ¿cómo se pueden relacionar más nuestras dos culturas?
R.V.: Para empezar a lograrlo, desde la embajada organizamos un Festival de la India en Buenos Aires del 21 al 28 de noviembre, donde vamos a tener música, danza, películas, pintura, fotografía, gastronomía, seminarios sobre yoga, negocios, muchas cosas.
P.: Aún asombra cómo la India se ha convertido en el primer productor de películas del mundo, con su Hollywood llamado Bollywood, juego de palabras que mezcla Bombay con Hollywood.
R.V: Hace décadas Hollywood le dio nombre a Bollywood, hoy Bollywood le está dando dinero a Hollywood. El empresario indio Anil Ambani va a financiar con 1.500 millones de dólares a la empresa Dreamworks de Steven Spielberg para producir películas. Está de acuerdo con financiar proyectos cinematográficos con George Clooney, Brad Pitt, Tom Hanks y Will Smith. Tiene además plan de comprar Multiplex en Estados Unidos. A la vez Hollywood está yendo a la India (por caso, estudios Sony Entertainment), quieren entrar porque tenemos un mercado muy grande donde se producen más de mil películas por año. Hollywood intentó entrar y sólo lo logró en uno por ciento, ahora empezaron a producir en hindi, entre otras lenguas, los mismos temas de Hollywood. Se están adaptando.
Entrevista de Máximo Soto

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