21 de abril 2026 - 20:50

El INAC cambió las reglas para exportar carne a China, pese al rechazo de los frigoríficos

La industria frigorífica denunció que el nuevo reparto de las 324.000 toneladas perjudica a las plantas instaladas y favorece la discrecionalidad política.

La exportación a China es el motor del agro uruguayo y ahora quedó en el centro de una disputa de poder en el INAC.

La exportación a China es el motor del agro uruguayo y ahora quedó en el centro de una disputa de poder en el INAC.

La Junta directiva del Instituto Nacional de Carnes (INAC) aprobó el reparto de la cuota de carne vacuna asignada por China a Uruguay para 2026, aunque la decisión no contó con unanimidad y dejó en evidencia fuertes diferencias dentro del sector.

El esquema impulsado por el Poder Ejecutivo fue respaldado por mayoría, pero recibió el rechazo de representantes de la industria frigorífica y de algunas organizaciones del agro. El volumen total asciende a 324.000 toneladas, una de las cuotas más relevantes para Uruguay en términos de exportación. La propuesta establece que el 75% del cupo se distribuya en función de los antecedentes de exportación de los últimos tres años, mientras que el 25% restante quedará como reserva para nuevos exportadores o ajustes operativos.

La votación reflejó la fragmentación del sector. Acompañaron la iniciativa los delegados del Poder Ejecutivo, la Asociación Rural del Uruguay (ARU), la Federación Rural (FR) y Cupra. En contra se posicionaron representantes de Cooperativas Agrarias Federadas, la Comisión Nacional de Fomento Rural, la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF) y la Asociación de la Industria Frigorífica (Adifu).

Un esquema mixto para distribuir la cuota

Unas 243.000 toneladas (según el esquema original) o cerca de 249.000 toneladas (según ajustes posteriores) se asignarán a través del mecanismo tradicional basado en antecedentes exportadores de la industria frigorífica.

El restante volumen, entre 75.000 y 81.000 toneladas, según las distintas precisiones manejadas, quedará bajo la órbita de INAC. Este cupo permitirá el ingreso de nuevos actores al mercado chino o la reasignación de toneladas a plantas que completen su cuota inicial. Desde la FR, su presidente Rafael Normey valoró el esquema al considerar que "combina el sistema ya establecido con espacio para nuevos jugadores", y destacó el rol institucional de INAC como organismo encargado de administrar este tipo de herramientas. El objetivo central del nuevo modelo es mejorar la ejecución del cupo durante el año calendario, evitando subutilización y generando mayor dinamismo en el acceso al mercado chino.

Tensiones por el impacto en la industria

El rechazo de la industria frigorífica estuvo vinculado principalmente a la porción del cupo que queda fuera del criterio de antecedentes, lo que podría alterar la previsibilidad para plantas ya instaladas y con trayectoria exportadora.

Dentro de la reserva aparecen potenciales nuevos jugadores como el grupo Saturno, que reabrió el Frigorífico Florida, así como plantas como Rosario o Lorsinal, que aún no han retomado actividad. También se plantean interrogantes sobre el futuro de frigorífico San Jacinto: si no logra su rehabilitación para exportar a China en un plazo de 90 días, podría perder su cupo histórico y pasar a competir por la bolsa común.

El esquema aprobado también busca adaptarse a un contexto de cambios en la industria, con plantas inactivas, reaperturas recientes y la necesidad de optimizar el uso del cupo disponible.

Ejecución del cupo y competencia internacional

Uno de los principales desafíos será alcanzar una utilización efectiva de la cuota durante 2026. A fines de marzo, Uruguay había ejecutado apenas el 14,7% del total asignado, por debajo de otros competidores.

En comparación, Australia ya había utilizado el 51,3% de su cuota, Brasil el 46,3% y Argentina el 27,5%. Nueva Zelanda se ubicaba en niveles similares a Uruguay, mientras que Estados Unidos mostraba una ejecución mínima. El cumplimiento del cupo es clave, ya que las exportaciones fuera de este régimen enfrentan un arancel adicional del 55% para ingresar al mercado chino, lo que reduce significativamente la competitividad. En este contexto, la nueva distribución busca no solo ordenar el acceso al cupo, sino también maximizar su aprovechamiento en un mercado estratégico para la carne uruguaya, en un escenario de creciente competencia internacional.

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