1 de julio 2026 - 19:14

El PIT-CNT lanzó su campaña para impulsar la jornada laboral de 40 horas sin reducción salarial

Mientras los sindicatos destacan los beneficios para la calidad de vida, el sector empresarial advierte sobre el impacto en los costos y la competitividad.

El movimiento sindical inició una campaña nacional para respaldar la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.

El movimiento sindical inició una campaña nacional para respaldar la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.

El PIT-CNT y la Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) lanzaron este miércoles la campaña "Más tiempo, más vida", con la que buscarán impulsar una ley para reducir la jornada de 48 a 40 horas semanales, sin rebaja salarial.

La iniciativa constituye una de las principales prioridades del movimiento sindical para este período y se produce mientras el gobierno prepara la discusión del tema en el ámbito tripartito y en el Parlamento, abriendo un debate que enfrenta los planteos sobre calidad de vida y distribución de la productividad con las advertencias empresariales respecto al impacto sobre los costos laborales y la competitividad.

El planteo del movimiento sindical

Durante el lanzamiento, el presidente de la Confederación de Sindicatos Industriales (CSI), Danilo Dárdano, sostuvo que "llegó el momento" de concretar la reducción de la jornada laboral y recordó que el reclamo forma parte de la agenda histórica del movimiento sindical.

Dárdano señaló que existen antecedentes en distintos sectores industriales donde la reducción horaria ya fue acordada mediante convenios colectivos, por lo tanto, afirmó que la medida puede implementarse de forma gradual.

Por su parte, el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, definió la reducción de la jornada como un "avance civilizatorio" y sostuvo que los incrementos de productividad derivados de los cambios tecnológicos deben traducirse también en una mejor distribución del tiempo de trabajo.

Productividad y calidad de vida

"La productividad no puede expresarse únicamente en mayores ganancias para el capital; también debe reflejarse en mejores condiciones de vida para quienes trabajan", afirmó Abdala, quien vinculó la propuesta con las transformaciones que atraviesa el mercado laboral a nivel internacional.

En la misma línea, el secretario de Organización del PIT-CNT, Enrique Méndez, aseguró que la reducción a 40 horas semanales pagas como 48 constituye uno de los principales ejes de acción de la central y adelantó que el movimiento sindical impulsará el debate tanto en el Parlamento como en los ámbitos de negociación colectiva.

La reducción de la jornada laboral figura desde hace varios años entre las principales reivindicaciones del PIT-CNT y fue incorporada por el actual gobierno dentro de la agenda de diálogo social sobre empleo y relaciones laborales.

El debate con el sector empresarial

Para la central sindical, el esquema vigente de 48 horas semanales responde a una realidad productiva muy distinta a la actual y requiere ser actualizado a partir de los avances tecnológicos, la automatización y las mejoras de productividad registradas en diversos sectores de la economía.

Los sindicatos sostienen que una menor carga horaria contribuiría a mejorar la conciliación entre la vida laboral y familiar, reducir el estrés y favorecer la capacitación de los trabajadores, sin afectar necesariamente los niveles de producción cuando existen mejoras en la organización del trabajo. La propuesta, sin embargo, abre una discusión de fuerte impacto para la actividad empresarial.

El desafío para el gobierno

Las cámaras empresariales han manifestado en distintas oportunidades que una reducción generalizada de la jornada sin rebaja salarial podría incrementar los costos laborales, especialmente en sectores intensivos en mano de obra y en pequeñas y medianas empresas, además de generar desafíos en materia de organización de turnos y productividad.

En ese escenario, el gobierno deberá buscar un equilibrio entre uno de los principales compromisos asumidos con el movimiento sindical y la necesidad de preservar la competitividad de la economía, en un contexto de desaceleración regional y de creciente presión sobre los costos de producción.

La discusión sobre las 40 horas semanales aparece así como uno de los debates laborales más relevantes del actual período de gobierno, con implicancias que exceden el plano sindical y alcanzan a la política económica, la inversión y el mercado de trabajo.

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