13 de enero 2026 - 19:15

Las expectativas de inflación que monitorea el Banco Central del Uruguay se mantienen dentro del rango meta

Todos los indicadores de expectativas del IPC se encuentran dentro del rango de tolerancia, entre el 3% y el 6%.

Las expectativas de inflación bajaron y más alineadas a las realizadas por el BCU.

Las expectativas de inflación bajaron y más alineadas a las realizadas por el BCU.

La inflación cerró diciembre levemente por debajo de la meta del Banco Central de Uruguay (BCU), con expectativas estables a mediano plazo dentro del rango de tolerancia en un escenario de desaceleración gradual de precios que consolida el sesgo monetario y refuerza las proyecciones hacia las metas oficiales durante los próximos años.

El valor interanual se ubicó en diciembre en 3,7%, por debajo del objetivo de referencia del BCU y de su última proyección, impulsada principalmente por la caída de precios de frutas y verduras y por la continua depreciación del dólar.

El Índice de Precios al Consumo disminuyó un 0,09% en el mes, siendo las tarifas (especialmente por el efecto "UTE Premia") y por la baja en las frutas y verduras, las mayores incidencias. Por su parte, presionaron al alza los rubros vinculados a restaurantes, hoteles y algunos servicios transables como paquetes turísticos y hoteles. Los datos fueron el resultado de la última Encuesta de Expectativas de Inflación publicada por el BCU.

El desempeño reciente consolida un escenario en el que la inflación observada se encuentra más alineada con las proyecciones oficiales que con las expectativas del sector privado. De hecho, el registro actual coincide con lo anticipado por el BCU un año atrás y se mantiene por debajo del promedio de las expectativas privadas, lo que refuerza la credibilidad del marco de política monetaria.

Indicadores dentro del rango de tolerancia

En este contexto, las expectativas de inflación se mantienen estables y dentro del rango de tolerancia de entre 3% y 6%. Para octubre de 2027, los analistas económicos proyectan una inflación de 4,6%, los mercados financieros también la ubican en 4,6%, mientras que las expectativas de las empresas permanecen en 5,3%, un nuevo mínimo histórico.

La combinación de inflación en descenso y expectativas estables llevó al Banco Central a recortar la tasa de política monetaria en 50 puntos básicos en su última reunión, reduciendo el sesgo contractivo. La tasa se ubica actualmente en 7,5%, y el organismo confirmó la entrada a una etapa de neutralidad, con margen para avanzar hacia una fase expansiva, en línea con el objetivo de estabilidad de precios y una inflación en torno al 4,5%.

Entre los desafíos que afronta la entidad, se encuentra la inflación no transable, la que se vincula a los precios de los servicios y con impacto directo en los costos de las empresas y, por ende, en la competitividad del país, que se mantiene a niveles elevados. "Dada su mayor rigidez, este componente continúa representando un desafío para la política monetaria y evidencia que aún existe margen de trabajo, al permanecer cerca del techo del rango de tolerancia", asegura el BCU.

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