3 de diciembre 2012 - 13:44
Automotrices reportan sólidas ventas en EEUU

En contrapartida, las ventas de GM se incrementaron un 3% a 186.505 entre autos y camiones, por debajo de lo esperado por analistas. La empresa dijo que el precio promedio pagado por vehículo aumentó 750 dólares respecto al año anterior.
"Estamos esperando un diciembre fuerte a medida que la industria se sigue recuperando del huracán que azotó la Costa Este", dijo en un comunicado el jefe de ventas de Chrysler, Reig Bigland.
Sin embargo, las ventas para General Motors Co incumplieron las expectativas. La automotriz número uno de EEUU dijo que se benefició menos que sus rivales de la recuperación de noviembre tras las complicaciones que generó la tormenta Sandi en el noreste del país.
Las ventas de automóviles son un indicador mensual anticipado de la demanda de los consumidores en Estados Unidos.
Varios analistas esperan que las ventas de nuevos autos y camiones en EEUU crezcan entre 11% y 13% en noviembre, con una tasa anual de ventas para el mes de entre 14,7 millones y 15,3 millones de vehículos.
Ford espera que las ventas de noviembre aumenten alrededor de un 10% mientras que GM espera una tasa de ventas anual de 15,3 millones de unidades.
La tormenta Sandy complicó los últimos días de ventas en octubre, cuando los resultados incumplieron las expectativas. Además, la antigüedad promedio de los autos en las calles ha aumentado a más de 11 años, y ejecutivos de la industria dicen que eso seguirá impulsando la demanda.
Kurt McNeil, vicepresidente de operaciones de ventas en EEUU para GM, indicó que la industria automotriz se está acercando claramente al punto más alto de la tasa pronosticada por la compañía de entre 14 y 14,5 millones.
Muchos analistas esperan que la industria finalice el 2012 con ventas por 14,4 millones, lo que significaría el año más destacado desde el 2007, cuando las ventas fueron de 16,1 millones.
En tanto, Jonathan Browing, CEO de Volkswagen Group of America, dijo que espera una continuación de la recuperación económica y de las ventas de autos en diciembre y principios del 2013, pero expresó preocupación por el impacto negativo sobre la confianza de los consumidores en caso de que se produzca un "abismo fiscal". Las ventas de VW crecieron más del 29 por ciento.
Como consecuencia del denominado "abismo fiscal", EEUU afrontaría una combinación de recortes de gasto público y aumentos de impuestos que se implementarían por ley a comienzos del 2013 y se extenderían por dos años. Eso reduciría el déficit presupuestario federal, pero también llevaría a la economía nuevamente hacia una recesión.


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