Por: Mariano Martín.- Los planes de suspensión de trabajadores en dos industrias reconocidas cumplieron entre 11 meses y un año sin haber tomado estado público. Se trata de la planta de la automotriz Peugeot, en El Palomar, con medio millar de empleados con planes rotativos de suspensión, y una fábrica de tubos del grupo Techint de Valentín Alsina. El caso de la automotriz salió a la luz días atrás, cuando el jefe de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y de la CGT oficialista, Antonio Caló, lo blanqueó ante algunos de sus pares.
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En ambas fábricas el parate obedece a una caída en la demanda. En la planta de Peugeot-Citroën (PSA) el origen del bajón es el mercado brasileño, en tanto que en Valentín Alsina los directivos de Techint lo atribuyeron al freno de las obras del gasoducto del Noreste (NEA), producto de impugnaciones judiciales.
Desde junio de 2012, entre 400 y 500 operarios de PSA, sobre un total que supera los 3.000, permanecen en planes rotativos de suspensiones mediante los cuales cobran el 65 por ciento de sus salarios sin ir a trabajar. Lo confirmó a este diario el dirigente metalúrgico e intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, quien dijo esperar un repunte de la producción desde mayo con la presentación de un nuevo vehículo de la marca francesa.
El recorte laboral comenzó en junio del año pasado y se basa en la pérdida de posiciones de Peugeot en Brasil, el principal mercado de la región. El país vecino recortó al menos 10% su demanda de autos provenientes de la Argentina, lo que derivó en un ajuste en la filial local.
Los operarios suspendidos de PSA permanecen en sus casas y en algunos casos realizan cursos de formación profesional brindados por la UOM, con vistas a una eventual relocalización en otras empresas. Mientras tanto perciben sueldos promedio de entre 4.000 y 6.000 pesos, un tercio menos de los ingresos habituales en la actividad.
La expectativa apunta al mes que viene, cuando la automotriz planea presentar una línea de producción de su nueva versión del C4, con una motorización más pequeña y mejores prestaciones tecnológicas. Desde el Ejecutivo le dieron a entender al gremio que Cristina de Kirchner estará en la inauguración de esa línea, que comenzaría a comercializarse en la Argentina hacia octubre.
El otro caso es el de la planta SIAT de Tenaris, en Valentín Alsina, orientada a la producción de tubos con costura para los emprendimientos gasíferos. Aunque las suspensiones en SIAT arrancaron en 2010, el año pasado y los primeros meses de 2013 se agravaron hasta alcanzar a la mitad y hasta el 70% de los 170 operarios de la planta, de acuerdo con la época del año.
Personal de la planta explicó que los suspendidos perciben mientras tanto el 85% de sus salarios netos en sumas no remunerativas. El número dos de la UOM nacional y jefe de la seccional Avellaneda, Juan Belén, les comentó a los trabajadores que realizó gestiones con funcionarios para evitar una renovación de las suspensiones a partir de agosto y en cambio, retomar las tareas.
El gremio metalúrgico mantuvo en reserva los casos de fábricas con líneas de producción frenadas y se recostó en su buen vínculo con el Gobierno a la espera de un escenario de reactivación. La semana pasada, durante un plenario de secretarios generales de la CGT, Caló comentó entre sus pares la situación de Peugeot y la puso como ejemplo de la necesidad de los sindicatos de focalizarse en el sostén de los puestos de trabajo por encima de la reivindicación salarial.
La UOM rebajó la semana pasada del 35% al 25% su planteo de aumento salarial para este año. El reclamo original había causado malestar entre los funcionarios por entender que se trata de un gremio de referencia cuya negociación podría generar un efecto espejo en otros sindicatos en espera de sus paritarias.
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