El CEO de Bas Storage, Marcos Victorica; y el CEO de Grupo Almarena, Juan Ignacio Politi, protagonizaron el primer panel de Ámbito Debate sobre Real Estate, que giró en torno a la rentabilidad del sector.
El CEO de Bas Storage, Marcos Victorica; y el CEO de Grupo Almarena, Juan Ignacio Politi, participaron del primer panel de Ámbito Debate sobre Real Estate.
El CEO de Bas Storage, Marcos Victorica; y el CEO de Grupo Almarena, Juan Ignacio Politi, protagonizaron el primer panel de Ámbito Debate sobre Real Estate.
El CEO de Bas Storage, Marcos Victorica; y el CEO de Grupo Almarena, Juan Ignacio Politi, protagonizaron el primer panel de Ámbito Debate sobre Real Estate, que giró en torno a la rentabilidad del sector.
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En un evento realizado en Lex Tower, que contó con la moderación de la editora de la sección Negocios de Ámbito, Yanina Otero, la cita puso el foco en las nuevas oportunidades para invertir en el mercado inmobiliario, con el almacenamiento y el sector turístico como casos de éxito.
Con respecto a la rentabilidad del sector, Victorica precisó que Bas Storage ofrece “un bono que cobra neto 8,5% en dólares el primer año y 7,5% el segundo año” y destacó: “A eso le sumás una valorización anual de 3, 4 o 5% y en cinco años deberías estar ganando entre 10/15%, aparte de lo que cobraste de renta, sin hacer nada”.
Sobre las facilidades de la firma, indicó: “Lo otro importante es que la gente no tiene que hacer nada. Fundamentalmente le damos un contrato de alquiler con nosotros donde yo soy el inquilino. Está hecho precisamente para gente que no conoce Estados Unidos, no sabe inglés o no le interesa ir a verlo”.
“En 11 años, hay clientes que no hablé ni les conozco la cara y cobran cada tres meses como si fuera un bono del Tesoro americano”, comparó y aclaró que “el storage es como un commodity, lo que hace que sea mucho más fácil venderlo en comparación con un edificio en el sur de Florida, que te puede llevar hasta un año y medio”.
Por su parte, en el sector turístico, Politi destacó el lanzamiento de INVITA (Inversión en Industria Turística Argentina), el primer vehículo financiero que busca canalizar recursos del mercado de capitales. “Se puede ingresar desde 1.000 dólares y se divide entre inversores calificados y no calificados”, resaltó.
Al detallar los alcances del instrumento, explicó: “Apuntamos a una rentabilidad del 12% anual promedio en dólares, que mide desde el momento en que se aportan los fondos hasta el momento en cual termina este vehículo, que tiene una estrategia de salida de venta de los activos después de 10/12 años”. Y comparó que “los hoteles rinden más que el 12%, pero hay años en que hay que fabricarlos y rinden 0 por algún tiempo”.
“Estuvimos hablando con varios organismos multilaterales y llegamos a un acuerdo para tener una línea de crédito súper interesante que le da validación y profesionalismo al vehículo, pero también un colchón adicional a la hora de pensar cómo mejorar la renta por la relación deuda/equity. También nos da otro nivel de potencia que podemos tener como grupo e inversores en la industria del turismo”, afirmó el CEO de Grupo Almarena.
Y agregó: “Es un producto de renta variable, porque no le puedo garantizar un rendimiento a nadie, más allá de las buenas perspectivas del sector. Además, el inversor después va a tener el mercado secundario si dice ‘quiero entrar ahora’ y puede colocarse a un producto turístico con una proyección de largo plazo y que tiene la estabilidad del real estate”.
Victorica se refirió a la industria del self storage y sostuvo que “llegó para quedarse”. “Hay muchas empresas que van a desaparecer por el uso de la tecnología, pero en nuestro caso es al revés. Porque es el único segmento de real estate que guarda cosas y no personas. Y lo que hace la tecnología es que cada vez se produzcan más cosas, más baratas y más rápido”, explicó.
El CEO de Bas Storage destacó que el sector “rindió 57% más que los multifamily y 80% más que los departamentos en lo que va del siglo” y sintetizó: “Esto tiene sentido si vos ves a la velocidad que crece la producción, que es mayor que la velocidad a la que crece la población”.
“De hecho, se dice que en pocos años el trabajo va a ser optativo y lo van a hacer las máquinas. Esto quiere decir que la gente va a tener cada vez más cosas”, señaló.
Politi, en tanto, aseguró que el real estate “es una protección de valor contra la inflación y la reserva de valor es una ventaja en términos de la moneda” y, sobre el avance de la tecnología, analizó: “Si en algún momento el trabajo se hace optativo, el turismo y el ocio van a ser anclas muy importantes, porque algo va a tener que hacer el hombre”.
“En ese sentido, propuestas interesantes de hospitalidad y experiencias son una alternativa y veo que muchas industrias van yendo por ese lado. Incluso desde el equipamiento de oficinas nos buscan mucho por el diferencial de hospitalidad en el lugar de trabajo, que es algo que cambió de golpe con la pandemia y hoy es un diferencial”, apuntó.
Al abundar en la alianza estratégica con Meliá, el referente de Grupo Almarena recordó que “en 2023 había solo dos hoteles, el Grand Meliá Iguazú y el Meliá Recoleta”, para luego comparar: “Hoy tiene seis, de los cuales dos operamos nosotros, porque fuimos ganando experiencia, capacitándonos en España y calificando para operar determinadas marcas dentro del grupo”.
“Es una empresa que cotiza en la bolsa de España y que tiene tres segmentos de marcas: corporativo esencial, premium y lujo. Nos sentimos muy cómodos con que, a pesar de ser una empresa muy grande, es familiar y se puede hablar con el dueño para entender cuál es la proyección de largo plazo. Ese es un diferencial”, valoró.
Sobre la importancia de la marca, puso de relieve un reciente acuerdo con Lionel Messi y uno ya vigente con Rafael Nadal. A la vez, resaltó proyectos como el Almarena Puerto Retiro, el Innside by Melía de Costa del Este, al que definió como “una nueva alternativa con la posibilidad de hospedar a muchas personas” y el avance de Meliá Collection Valle de Uco: “Le hacía falta a Mendoza un hotel cinco estrellas nuevo que tenga escala”.
Pensando en el año que viene, Victorica sostuvo que se trata e “una industria que factura 40.000 millones de dólares por año en Estados Unidos solamente en alquileres”, para luego extrapolar esa realidad a nivel global. “Está creciendo en todo el mundo. En España es un boom. En Argentina no había ninguno hace 20 años y ahora hay cerca de 20. En Brasil ya hay más de 120. Esto es porque la producción crece cada vez más y la gente necesita más lugares”.
“Como el dólar se está cayendo, cada vez más la gente quiere un título de propiedad en Estados Unidos. Nosotros los vendemos y se puede pagar con tarjeta de crédito, criptomoneda, crédito de un banco americano”, observó y destacó que es útil “para gente que quiere tener parte de su cartera con seguridad jurídica americana y después seguir invirtiendo en Bitcoin, acciones o emprendimientos en Argentina”.
“Para 2027 esperamos un crecimiento grande. Estamos buscando varias decenas de millones de dólares de nuestros inversores para comprar edificios para tener a cinco años y vendiendo a lo largo de ese plazo, porque la renta proyectada para el minorista es más de 10%”, añadió el representante de Bas Storage.
Y cerró: “Es una propuesta única en Estados Unidos, no hay otra cosa ni parecida para el inversor latinoamericano. Y lo que más nos gusta es la posibilidad de generarle la conciencia a la gente de que el dólar ese que tenía en el colchón o en el banco se ha pinchado y vale cada vez menos”.
Por su parte, Politi admitió que el año que viene podría tener varios frentes que atender en simultáneo. “En Argentina tenemos un escenario electoral y hay que estar atento a lo que pasa con las variables macroeconómicas. A eso hay que agregarle la volatilidad del exterior, qué va a pasar con el estrecho de Ormuz y cómo impacta para los precios en Argentina, la tasa de Estados Unidos y las elecciones en ese país”, enumeró.
Ante esta coyuntura, consideró que “el real estate toma la posta como una reserva de valor que es importante para los momentos de volatilidad” y planteó: “En Argentina, el diferencial va a ser cuando tengamos acceso al crédito para actividades de real estate. Es fundamental para que la industria se dinamice, siempre teniendo los recaudos de que no sea una burbuja”.