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Mendoza es la cuna de la concertación plural, movimiento por el cual Néstor Kirchner provocó un cisma dentro de la UCR y logró la adhesión de un alto número de radicales liderados por el gobernador Julio Cobos. Pero pese a ser una suerte de lugar de origen, el experimento político no atraviesa su mejor momento en la tierra del sol y el buen vino. Las trabas aquejan al intendente César Biffi, candidato radical a gobernador por la concertación, que no termina de definir a su acompañante y sufre cortocircuitos con sus socios peronistas, que reclaman más espacio en la lista provincial y, muy especialmente, las municipales. Es en este contexto en que entró en crisis la fórmula para la gobernación que por ahora integra como vice a la también radical Patricia Gutiérrez, impulsada nada menos que por Cobos, y que podría terminar siendo modificada a mediados del mes próximo. «Se produjeron circunstancias que uno no puede dejar de entender y atender», confesó Biffi al dar cuenta del momento que vive la concertación mendocina. A la luz de lo ocurrido en otros distritos del país, el cobismo estudia con detenimiento sus próximos pasos, tomando en cuenta que sus rivales el 28 de octubre serán la UCR oficial, que candidatea al diputado Roberto Iglesias; y el PJ, que postula al senador Ernesto Sanz.
Otra provincia grande donde hay problemas para el kirchnerismo es Santa Fe. Se trata de un escenario con pronóstico hostil desde hace tiempo, ya que el socialista Hermes Binner lidera la intención de voto en perjuicio de un PJ que gobierna gracias al efecto de una ley de lemas que ya no existe. Con Carlos Reutemann fuera de carrera, las chances justicialistas están en manos de los diputados nacionales Rafael Bielsa y Agustín Rossi, que se enfrentarán en interna el próximo domingo. Mientras se complica la imagen K a lo largo y a lo ancho del país, Binner se agranda y hasta se permite meterse en la interna rival. «Si fuese peronista, votaría a Agustín Rossi, porque es de acá y conoce a los vecinos», dijo el socialista, en referencia al origen rosarino de Rossi. La respuesta llegó rápido desde la vereda opuesta: el diputado provincial Mario Lacava aseguró que Binner está «nervioso por los resultados de las últimas encuestas» y «ataca a Bielsa porque presiente que el peronismo con Bielsa le vuelve a ganar las elecciones».
Menem mantiene la intriga
Junto a los problemas en distritos grandes -sólo Buenos Aires quedaría exenta, aunque Daniel Scioli no deja de ser una incógnita dentro del PJ-, el kirchnerismo también soporta inconvenientes en distritos que creía tener dominados. La Rioja es un caso testigo, ya que la destitución de Angel Maza en marzo de este año fue la caída de un aliado por conveniencia de la Casa Rosada. Desde entonces, la provincia se convirtió en una incógnita, al punto que comenzó a cobrar fuerza la idea de Carlos Menem como candidato a gobernador. El propio ex presidente disfruta alimentando la incógnita, mientras se permite juguetear con la posibilidad de postularse para conducir la Casa Rosada. El tiempo para tomar la decisión vence el sábado y días atrás Menem habló en un acto en el club Independiente de Chilecito ante dirigentes y militantes de su sector. Pidió a la gente que «cuando elija no se equivoque», que habrá unión «cuando nos toque disputar la gobernación o la presidencia» y prometió «crear 20 mil puestos de trabajo», aunque no dijo desde qué lugar. En medio de las habituales duras críticas a Kirchner, un dato que no pasó inadvertido en el discurso del riojano fue que no pidió a su audiencia que vote por el intendente Nicolás Martínez, actual candidato a gobernador del menemismo.
Sola tiene buen humor
Contrastó muy fuerte ayer el distendido clima que se vivió en la Casa de Gobierno bonaerense respecto de la grave densidad observada en la Casa Rosada. La distancia entre La Plata y Buenos Aires tuvo como evidencia el rostro del gobernador Felipe Solá, quien dirigió la reunión de gabinete con una feliz sonrisa que sus ministros no recuerdan haber visto en mucho tiempo. ¿No comparte acaso Solá el sufrimiento kirchnerista por la doble derrota electoral del domingo y el ensombrecimiento del futuro K? La pregunta obligada tienen una respuesta muy a mano: el bonaerense no atraviesa su mejor momento en el mapa político, tal vez por no ser todo lo oficialista que pretenden en la Rosada. Esto le significó al mandatario haber quedado fuera de toda candidatura, incluso legislativa, una situación que, en rigor, tiene origen en el grueso error de concepto de Kirchner al apoyar el frustrado intento de reforma del misionero Carlos Rovira en octubre pasado; un estruendoso fracaso que luego hizo caer el resto de la aspiración reeleccionista, entre ellas la de Solá.