24 de julio 2018 - 00:00

El futuro de Cristina agrava la fractura expuesta del PJ

El massista Felipe Solá ratificó su afinidad electoral con el kirchnerismo y les apuntó a Urtubey y Pichetto. “Son la expresión del peronsimo blanco”, dijo.

Peronismos. Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto apuestan a una renovación del PJ más allá del kirchnerismo. Solá se abraza a la expresidenta.
Peronismos. Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto apuestan a una renovación del PJ más allá del kirchnerismo. Solá se abraza a la expresidenta.
La grieta peronista arde desde que Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto confirmaron la candidatura presidencial de Cristina de Kirchner. El primero en reaccionar fue el massista Felipe Solá, quien avaló un acercamiento electoral al kirchnerismo, y además cargó contra el gobernador de Salta y el senador rionegrino al definirlos como "la expresión del peronismo blanco, del peronismo perdonable. Pero hay un solo peronismo, se siente o no se siente".

"Están haciéndole el juego a la necesidad del Gobierno de polarizar y dividir", se quejó Solá. El exgobernador de Buenos Aires abandonó el kirchnerismo en medio de la crisis por las retenciones móviles, fue candidato junto a Mauricio Macri y Francisco de Narváez, luego se sumó al Frente Renovador de Sergio Massa y ahora vuelve a acercarse a Cristina. El diputado nacional, que ya está autoproclamado como precandidato presidencial, sostuvo que tiene "coincidencias" de "programa" con la senadora Cristina de Kirchner, y alentó la posibilidad de confluir en una coalición junto al kirchnerismo.

"Hay que plantear una unidad política fuerte. El programa de desarrollo que podamos hacer no es muy diferente entre las distintas personas de la oposición. Lo que es diferente son las ambiciones, los estilos, los equipos, pero en el programa no. En el programa hay coincidencias. Hay que tener un poco de grandeza y decir: 'Hay una situación muy grave'", resaltó.

En declaraciones a radio La Patriada, el ex gobernador bonaerense aseguró que "las críticas" que sostenía en el pasado contra la expresidenta "quedan minimizadas frente a la necesidad de la unión entre kirchneristas y no kirchneristas" en un frente común contra Cambiemos. Solá aclaró que, pese a esos cuestionamientos, nunca se ha plegado a "las calumnias" y a las causas judiciales que él consideraba "injustas", "inventadas" y dignas de "la Revolución Libertadora".

Con el titular del Instituto Patria, Oscar Parrilli, como coordinador del armado político, el núcleo duro que rodea a la expresidenta Cristina de Kirchner diseña un cronograma de lanzamientos de Unidad Ciudadana en cada una de las provincias, con el objetivo de federalizar la marca y dotar de musculatura al frente opositor que buscará polarizar con Cambiemos en los sufragios del año que viene.

Con el Partido Justicialista nacional intervenido y a la espera de una resolución de la Justicia, el plan de Cristina Kirchner sería reeditar la ingeniería política que ensayó en las elecciones bonaerenses del año pasado con la creación del sello de Unidad Ciudadana, que prescindió del principal partido opositor como columna vertebral del frente y echó mano a los partidos químicamente K, como Nuevo Encuentro, Kolina, Partido de la Victoria y el Frente Grande.

Más allá de la inclusión o no del PJ nacional en el frente, que dependerá de factores ajenos a la voluntad de la expresidenta, la decisión política ya está tomada: consolidar un espacio de centroizquierda "nacional y popular", y desde allí tender puentes hacia los PJ provinciales, que en cada caso tendrán que resolver si juegan en un frente de oposición dura y sin dobleces al macrismo, o si se acoplan al esquema del "peronismo racional" que proponen Pichetto y Urtubey.

Sin quererlo, la estrategia de Cristina le da la razón al rionegrino, quien hace tiempo viene advirtiendo sobre la deriva centroizquierdista de la actual senadora, en una jugada discursiva que busca apropiarse simbólicamente del PJ y así arrastrar a los gobernadores a las arcas del "Peronismo Federal". Algunos gobernadores como Gildo Insfrán (Formosa), Alberto Rodríguez Saá (San Luis) y, lógicamente, Alicia Kirchner (Santa Cruz) ya se mueven en la órbita del kirchnerismo, mientras que el tira y afloja se da respecto a los mandatarios Lucía Corpacci (Catamarca) y Carlos Verna (La Pampa), que al tiempo que hablan con Parrilli también coquetean con el Peronismo Federal.

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