Buenos Aires - Un centenar de vecinos de La Plata tomó anoche a última hora la sede del Concejo Deliberante para exigir la renuncia del intendente kirchnerista Pablo Bruera, quien fue duramente cuestionado por su actuación durante las inundaciones del 2 de abril que dejaron, al menos, un saldo de 54 muertos. Los damnificados se acercaron porque no creen en el número oficial de fallecidos que dejó el temporal y exigen que se les brinde información.
Que se vayan todos, gritaban enardecidos los vecinos en el medio de la primera sesión ordinaria que se desarrollaba en el recinto del Concejo, después de la trágica lluvia.
El reclamo fue creciendo en hostilidad hasta que los mismos vecinos exigieron a voz en cuello la renuncia de Bruera y de las autoridades municipales involucradas en denuncias por incumplimiento de deberes de funcionario público.
El presidente del Concejo Deliberante, Javier Pacharotti, llamó al intendente en medio del escándalo para que se hiciera presente, pero el jefe comunal prefirió mantenerse a resguardo en su oficina de la Municipalidad.
En la sesión de ayer estaba prevista la conformación de una comisión investigadora que realice un estudio para establecer cuáles fueron los errores que se cometieron durante la inundación y para señalar las responsabilidades de los funcionarios municipales.
El desarrollo de la sesión coincidió con la marcha convocada por los vecinos para reclamar por el esclarecimiento del verdadero número de muertos que muchos consideran es el doble de lo que se informó oficialmente. La gota que rebalsó el vaso fue un corte generalizado de luz que provocó que los vecinos irrumpieran en la sala de sesiones del Concejo.
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