24 de mayo 2005 - 00:00

Por primera vez, Salta licitará exploración de hidrocarburos

Aun así, la avanzada del gobierno de Juan Carlos Romero -y la de cualquier otro que cuente con yacimientos de gas y petróleo- aún no puede ser completa debido a que «sigue demorada la aprobación de la llamada ‘ey corta’ por la cual se transmitirá a las provincias la administración de reservas hidrocarburíferas, incluyendo la explotación», manifestó a Ambito Nacional el ministro de Producción salteño, Sergio Camacho. Apelando a la letra del Decreto 546/03, firmado por Néstor Kirchner, que transfirió a las provincias las áreas hidrocarburíferas de uso libre (no explotadas), las primeras licitaciones que hará públicas Salta se realizarán «entre julio y agosto» e incluirán «procesos de a dos o tres llamados, que terminarán el año que viene, acorde con el interés que despierten», según informó Camacho, quien, además, señaló que «la fluctuación del precio internacional justifica nuevos estudios de exploración».
Para atrapar la atención de las empresas, la idea del gobierno salteño sería reducir las exigencias a mínimas condiciones y se acordarían algunos estímulos.
Las áreas más importantes se encuentran en el extremo nordeste, en los departamentos San Martín y Rivadavia. Según explicó Camacho, «muchas áreas por explorar están próximas a otras que ya están en explotación», en tanto que las unidades de trabajo para exploración que requerirá el gobierno para cada anexo de área
«variarán en número de entre 300 y 700, a un costo de u$s 5.000 cada una».
Actualmente, la producción salteña de gas es de 574.930 millones de m3 y de petróleo, de 64.325 m3, según datos de diciembre pasado.
Por su parte, el subsecretario de Energía de Salta,
Luis Arce Lloveras, aclaró que si bien es Nación la que fija la política energética de la Argentina, «es imprescindible defender los intereses energéticos de Salta», según publicó el diario local «El Tribuno».
Este funcionario resaltó al respecto que el gas participa con 49% en la matriz energética del país y que la Argentina es, en consecuencia, uno de los países más gasificados del mundo.
A su vez, Arce Lloveras recalcó que pareciera ser que se decidió capear la crisis sobre la base de importación de gas de Bolivia, fueloil de Venezuela y electricidad de Brasil,
descuidando en lo inmediato un plan de acción para las grandes cuencas gasíferas que tiene el país en Neuquén y en Salta.
El secretario salteño también recordó que el gas que ingresa desde Bolivia se paga mucho más caro que lo que cuesta dentro del país, lo que supone un desaliento a la inversión en las cuencas, que se suma a la pesificación asimétrica y a los altos costos de exploración, algo que ya motivó acciones judiciales contra Nación por parte de la provincia.

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