1 de abril 2004 - 00:00
Rosario: las dos caras de Lifschitz
-
Los gobernadores dialoguistas hacen equilibrio entre la crisis fiscal y las negociaciones con Milei
-
El gobernador Poggi anunció que impulsará una reforma constitucional en San Luis
Está con la transversalidad junto a su antecesor y padre político Hermes Binner, aunque reniegue de ella para su propio gabinete al hacer renunciar uno de los pocos extrapartidarios al frente del área de Producción, Eduardo Remolins, quien venía del sector privado y auspiciado por la Universidad Austral, porque su segunda, la socialista Diana Sandoz, pretende que el «partido» domine todas las áreas. Uno de los pocos que subsiste de otro partido en el gabinete es el radical Angel D’mbrosio, candidato a gobernador por la alianza socialista-radical.
Los problemas de fondo de la ciudad -como transporte, basura y los inconvenientes en el área de Registro e inspección- no se tocan ni se avanza. Parecería que para hacer política en Santa Fe es mejor ver los problemas ajenos que arreglar los propios, como pagar una encuesta acerca de cómo ven los rosarinos al gabinete de Obeid -con ministros jóvenes y desconocido aún- y hacerla publicar en diarios, mientras esconde la magnitud de opinión de su propio gabinete, a cuyos integrantes la ciudad los conoce muy bien.




Dejá tu comentario