8 de febrero 2006 - 00:00

“Se puso orden al régimen de promoción”

Las sonrisas de los gobernadores José Luis Gioja (San Juan), Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca) y Angel Maza (La Rioja), que participaron del acto organizado por la tarde en la Casa Rosada, condensaban ayer el alivio que sienten a la distancia en las cuatro provincias de la llamada Acta de Reparación Histórica, que ahora ven normalizada la situación de unas 500 empresas de los sectores de agro y turismo, con inversiones por encima de los $ 1.000 millones.Aun así, el beneficio de unos es la amargura de otros y Kirchner ya comienza a escuchar pedidos de un tratamiento equivalente desde otras provincias. Con la tinta aún fresca en el decreto, la senadora nacional Alicia Mastandrea (UCR-Chaco) reclamó un «trato igualitario» y llamó la atención sobre su proyecto de promoción para la cadena algodonera que «la mayoría oficialista mantiene durmiendo en el Congreso».
En lo que respecta al Decreto rubricado ayer, dejó en firme que las autoridades de aplicación de la Ley 22.021 -que rige los diferimientos impositivos- son las propias provincias, por lo que fueron avaladas las reformulaciones de cupos ya otorgados. En rigor, las reformulaciones se aplican desde hace alrededor de diez años, pero no contaban con un decreto nacional que las diera por válidas.
«El decreto incluye a doce provincias, pero son cuatro las que concentran la mayoría de los emprendimientos con diferimientos», indicaron los mandatarios reunidos ayer, que además coincidieron en que «esto significa el postergado ordenamiento del régimen de promoción y un marco de seguridad jurídica».
Queda en tanto fuera del decreto la posibilidad de habilitar nuevas reasignaciones a los cupos, algo que acontece cuando una empresa pierde el beneficio y que, de hecho, fue puesto en práctica por las provincias y ahora queda salvado, pero no de cara al futuro.
El conflicto en torno de los diferimientos tuvo su punto más álgido el año pasado, cuando la AFIP y el Ministerio de Economía de la Nación -entonces a cargo de
Roberto Lavagna- rechazaron la reformulación de los proyectos dispuestos por las provincias, por considerar que impactaban en la recaudación.
Los diferimiento están orientados al agro o al turismo. La ventaja permite que los beneficiados recién comiencen a pagar impuestos federales como IVA y Ganancias en el momento de comenzar a recibir beneficios de sus empresas. Mientras tanto, los montos son invertidos en el emprendimiento.
Los afectados son, en general, productores que decidieron cambiar su producto o el modo de producir, y necesitan una nueva aprobación para revalidar su beneficio fiscal. En Catamarca se da un clásico ejemplo con casos en que se retomó el cultivo del olivo tras fracasar la producción de jojoba. También hay situaciones en que cambian los tiempos de los cultivos o los proyectos y eso también obliga a volver a aprobar el diferimiento.
Las empresas beneficiadas con el régimen de los diferimientos ocupan tan sólo en Catamarca, la más afectada, alrededor de 8 mil puestos de trabajo, en forma directa e indirecta, con una inversión de $ 1.000 millones repartidos en unos 260 emprendimientos.

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