8 de febrero 2006 - 00:00
“Se puso orden al régimen de promoción”
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En lo que respecta al Decreto rubricado ayer, dejó en firme que las autoridades de aplicación de la Ley 22.021 -que rige los diferimientos impositivos- son las propias provincias, por lo que fueron avaladas las reformulaciones de cupos ya otorgados. En rigor, las reformulaciones se aplican desde hace alrededor de diez años, pero no contaban con un decreto nacional que las diera por válidas.
«El decreto incluye a doce provincias, pero son cuatro las que concentran la mayoría de los emprendimientos con diferimientos», indicaron los mandatarios reunidos ayer, que además coincidieron en que «esto significa el postergado ordenamiento del régimen de promoción y un marco de seguridad jurídica».
Queda en tanto fuera del decreto la posibilidad de habilitar nuevas reasignaciones a los cupos, algo que acontece cuando una empresa pierde el beneficio y que, de hecho, fue puesto en práctica por las provincias y ahora queda salvado, pero no de cara al futuro.
El conflicto en torno de los diferimientos tuvo su punto más álgido el año pasado, cuando la AFIP y el Ministerio de Economía de la Nación -entonces a cargo de Roberto Lavagna- rechazaron la reformulación de los proyectos dispuestos por las provincias, por considerar que impactaban en la recaudación.
Los diferimiento están orientados al agro o al turismo. La ventaja permite que los beneficiados recién comiencen a pagar impuestos federales como IVA y Ganancias en el momento de comenzar a recibir beneficios de sus empresas. Mientras tanto, los montos son invertidos en el emprendimiento.
Los afectados son, en general, productores que decidieron cambiar su producto o el modo de producir, y necesitan una nueva aprobación para revalidar su beneficio fiscal. En Catamarca se da un clásico ejemplo con casos en que se retomó el cultivo del olivo tras fracasar la producción de jojoba. También hay situaciones en que cambian los tiempos de los cultivos o los proyectos y eso también obliga a volver a aprobar el diferimiento.
Las empresas beneficiadas con el régimen de los diferimientos ocupan tan sólo en Catamarca, la más afectada, alrededor de 8 mil puestos de trabajo, en forma directa e indirecta, con una inversión de $ 1.000 millones repartidos en unos 260 emprendimientos.




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