«Ciertamente hubo errores, y rescato el accionar del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, pero se confió en la información de los técnicos, que sostenían que los focos de aftosa que aparecían en el país eran aislados y se podían controlar», reconoció en La Pampa, el ex secretario de Agricultura, Antonio Berhongaray.
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Asimismo, no ocultó su malestar por el accionar del Consejo de Administración del SENASA, integrado con representantes de las cuatro entidades nacionales del agro (Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas, Federación Agraria Argentina y Coninagro), quienes «habían declarado el estado de emergencia sanitaria el 20 de julio, sin que lo informaran en su momento».
«Yo me enteré mucho después de la decisión de las entidades de declarar el estado de emergencia sanitaria y fui a la Exposición Rural sin saber qué pasaba, por eso me sentí engañado», confesó. Por otra parte, Berhongaray sostuvo: «La situación se podría haber controlado de haber habido vacunas, porque lo razonable era vacunar, ya que asumimos el gobierno en una situación de absoluta indefensión, porque no había vacunas, ni laboratorios, ni fundaciones».