... que, otra vez, el malestar en el interior es geométricamente creciente y, aunque el campo había perdido prensa estos últimos días por el conflicto de Aerolíneas Argentinas, entre otros, las asambleas en el interior se multiplican como hongos. Poco menos de un mes duró la tregua tras la histórica votación que echó por tierra la Resolución 125 que intentaba imponer las retenciones móviles. Sin embargo, la falta de reflejos políticos del gobierno para anclar alguna forma de avance que le restara legitimidad a las demandas del sector determinó que nuevamente se esté en una situación similar a la de abril pasado. Con pasos de sainete, alternados con situaciones casi dramáticas, dirigentes y funcionarios nacionales y provinciales dan vueltas en círculo sin avanzar un ápice. Por el contrario, los retrocesos son notorios. Hasta ahora, el epicentro del conflicto sigue siendo Entre Ríos, donde su gobernador, el ultrakirchnerista Sergio Urribarri, sigue provocando malestar entre los ruralistas. Primero, cuando terminó citando a las entidades del sector y las esperó para hablar del «enripiado en las rutas de tierra». El tema no hubiera estado tan fuera de foco si no hubiera coincidido con el día en que se produjo el cierre de las exportaciones de queso, determinado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno (la lechería es una actividad importante en la provincia litoraleña). Naturalmente, los dirigentes interpretaron que les estaban tomando el pelo. Como si no hubiera alcanzado, el viernes los volvió a citar (tal vez para reconciliarse). Ahora con el novel jefe de Gabinete, Sergio Massa. El encuentro fue en Concordia, aunque, casualmente, justo cuando el ex gobernador y ex kirchnerista Jorge Busti también había citado a las entidades del campo, pero para reunirse con Eduardo Duhalde.
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... que también el vicepresidente, Julio César Cleto Cobos, parece alimentar la separación de aguas. Así, al menos, se leyó su visita a la Exposición Rural de Junín, donde se comprobó que su inesperada popularidad (lograda a partir de: «Mi voto no es positivo») sigue creciendo. Mientras, se espera que el malestar agropecuario se potencie a partir de mañana con la nueva ronda de «citados» a declarar en San Nicolás por las protestas viales de junio pasado. En este caso, los convocados son la dupla Luciano Miguens-Hugo Luis Biolcati, de la Sociedad Rural y, aunque se sabe que buena parte de estas acciones son para distraer y embarrar la cancha, no dejan de molestar este tipo de actitudes que no contribuyen en nada a mejorar las relaciones entre las partes. De todos modos, ambos dirigentes de la centenaria entidad ruralista tuvieron un inesperado reconocimiento días atrás cuando, como parte de los festejos del Centenario del Ingenio Ledesma, en una paquetísima teleconferencia realizada en el Hotel Alvear, el titular de la empresa, Carlos Pedro Blaquier, tuvo palabras destacadas para ambos.
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... que, mientras el ministro del Interior, Florencio Randazzo, va camino de convertirse en el nuevo Moreno, por las rispideces que genera cada vez que abre la boca, poco y nada se pudo sacar de la reunión que realizó el gobernador Daniel Scioli, con la Mesa de Enlace, en un vano intento de mejorar en algo su imagen frente al sector (se dice que, al igual que Randazzo, Jorge Capitanich del Chaco, el diputado santafesino Agustín Rossi y Urribarri, entre otros, casi no puede ir a ningún lado sin fuerte custodia. De hecho, hasta a caballo en la puerta de la Gobernación intentaron protestarle días atrás, aunque parece que sofocó el reclamo en forma un tanto dramática). Prácticamente, para lo único que sirvió el encuentro fue para comprobar que el subsecretario de Asuntos Agrarios, Fernando Vilella, aún circula por La Plata y que la relación con su jefa, la ministra Débora Giorgi, no mejora a pesar del tiempo transcurrido. Otro tema evidente fue la compleja situación que enfrenta el propio Scioli con sueldos y gastos crecientes, y una recaudación bonaerense que sigue sin mejorar, a pesar de los mediáticos intentos del recaudador provincial, Santiago Montoya, que tampoco ayuda a mejorar la relación con el campo. Y no es para menos, el último intento del «sabueso» bonaerense (que, se dice, está tratando de «saltar» a la órbita nacional, ¿para ocupar el lugar del ex AFIP Alberto Abad?) es imponer un espectacular revalúo rural, ahora en función de FFCC (ferrocarriles) y caminos. El asunto es que los trenes bonaerenses desaparecieron hace tiempo (hasta algunas estaciones se vendieron para puestos de los campos) y la mayoría de los caminos rurales está tan mal que, más vale, la provincia debería pagarles a los productores y no al revés. Pero la reunión entre el gobernador y las entidades sí puso en evidencia parte de las internas que se están produciendo entre las organizaciones del campo. En este caso, porque varias de ellas entendían que concurrir al convite de Scioli no sólo sería inconducente (lo que luego se comprobó), sino que además alentaría el intento del gobierno de Cristina de Kirchner por provincializar el conflicto. Contrariamente, otros entendían que no era conveniente dejar los espacios libres a dirigentes de segundo nivel, y fue el criterio que finalmente se impuso. Para este grupo, el mensaje para transmitir a las autoridades es: «adonde vayan a negociar se van a encontrar 'siempre' con nosotros».
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... que no son pocos los que comienzan a preguntarse qué pasó con el proyecto de ley de arrendamiento que, como contraofensiva, había mandado el Ejecutivo al Congreso en plena negociación por la 125. Después de la postergación (cuando se decidió no mezclar para no enturbiar más el asunto), se suponía que éste debía comenzar a tratarse justamente la semana pasada. Pero no fue así. Ahora hay varios que ya opinan que lo están «cajoneando» porque la propuesta es un desastre y va a generar un nuevo pico de malhumor en el interior que, a la luz de las noticias, no se necesita para nada.
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