El agua complica a la producción
El agua se retira de los campos de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, pero persisten los problemas económico-financieros de los productores afectados. Argentino Riva, agricultor miembro del CREA Cañada Seca apunta que «en 1997 explotaba 1.300 hectáreas agrícolas, de las cuales se inundaron 1.200 hasta el tercer hilo del alambrado; fuera del agua sólo quedó una pequeña fracción que incluía el casco». «Al año siguiente, buscando recuperarnos, volvimos a sembrar pero cayeron 1.300 milímetros y volvimos a sufrir inundación. Y lo mismo pasó en 1999 y en 2000, cuando llovieron más de 1.300 milímetros por año», agrega.
AACREA señaló que la perspectiva para 2003 es preocupante porque la producción disminuirá por menor disponibilidad forrajera. Y ahora no es fácil alquilar campo en zona no inundada, en abierta competencia con los agricultores.
Consejos
«Un error por evitar en el campo que se inunda es destruir el piso. Es muy difícil resistir la tentación de ir a auxiliar una vaca del fondo del campo con el tractor o cosas por el estilo, llenando de huellones por todos lados y rompiendo el campo, que cuesta mucho reparar después; hay que arreglarse a caballo para hacer todo eso», recomienda un productor.


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