2 de julio 2002 - 00:00

El Instituto de Carnes exige una planificación

El Instituto de Carnes exige una planificación
Alguna vez fuimos los principales jugadores en el mercado mundial de carnes, exportando 48% de la producción nacional entre 1914-'28, antes del cierre del mercado no aftósico. Pero es inaudito que vivamos del recuerdo; de ahí la necesidad imperiosa de revertir la actual situación, pese a las trabas y regulaciones internacionales.

Actualmente estamos exportando entre 10% y 12% de la producción nacional; como se verá, mucho es lo que tenemos que crecer y mejorar.

Por ello nos parece oportuno ver qué rol juega nuestro país en el contexto mundial del comercio de carne vacuna.

A modo de ilustración, adjuntamos un cuadro que presenta nuestra triste pero real ubicación.

Seguramente, el tonelaje de exportaciones aumentará este año, pero difícilmente alcancemos en lo inmediato a competidores como Canadá, Nueva Zelanda, por citar a algunos. De ahí la necesidad de organizarnos aprendiendo de nuestras debilidades para vencerlas y de nuestras fortalezas para potenciarlas. Consideramos que un buen ámbito para ello es el Instituto de Promoción de Carne Vacuna, donde deben participar y estar cabalmente representados todos los eslabones de la cadena ganadera.

Volviendo a nuestras debilidades, este Instituto deberá servir para desterrar el engaño, la omisión y la mentira. Para aquellos a los que les quede alguna duda, nos referimos al trágico y desafortunado manejo que se le dio a la aftosa en el país.

No fueron los virus A, C y O. Fue el «ST» (silencio tramposo) que nos sacó de los mercados. En pleno siglo XXI es incomprensible seguir traficando con indocumentados; por ello la trazabilidad deberá servir para darle valor agregado a nuestro producto, y posibilitará el desarrollo de marcas y un adecuado control sanitario.

• Sanidad

Debemos entenderla como un elemento activador de nuestras posibilidades y no como un salvavidas para un conjunto de vivos a costillas nuestras. Volviendo al plano sanitario, la Argentina debe tener un plan eficiente, confiable y creíble que vaya adelante y no atrás de los problemas. Con un status sanitario premium se abrirán los mercados. Si hablamos de calidad, ésta hay que premiarla, y castigarla cuando falta. Por ello, el Instituto de Promoción debe armar en forma rápida, clara y transparente un mecanismo de clasificación y tipificación de reses según el cual se premien y paguen estas bondades.

Asimismo,
debemos sugerir el aumento del peso de la faena; de otra forma, estaremos hipotecando nuestro potencial exportador. Para comprender esto veamos cuáles son las producciones en toneladas peso en res de los principales exportadores, y la existencia de cabezas de ganado en los mismos. Australia, primer exportador mundial de carne bovina, tiene una producción anual de 2.070.000 t, peso en res con una existencia ganadera mucho menor que la Argentina. El país de los canguros, pero primer exportador de carne vacuna, tiene una existencia de 38.000.000 de cabezas. Los Estados Unidos, con una existencia aproximada de 98.000.000 de cabezas, tienen una producción de 11.762.000 t peso en res. En la Argentina, con una existencia de 51.000.000 de cabezas y con una producción de carne peso en res de 2.750.000 t anuales, vemos cómo tenemos nuestra fábrica a medio funcionar.

Acompañamos el cuadro de la producción de carne vacuna de los principales países proyectado a 2002, para ver cuánto tenemos que crecer; también, el ranking de países importadores de carne vacuna. Al leer el mismo se comprenderá lo vital que es para la Argentina tener una situación confiable y permanente en materia sanitaria para acceder a ellos, puesto que, como todos saben, tenemos vedados los EE.UU., Japón, México, Corea, Canadá, por citar algunos, y esperamos pronto volver a Chile y Rusia.

• Potencia

Brasil, con una existencia ganadera de más de 180.000.000 de cabezas, seguramente no se verá amenazado por nuestro stock, pero sí por nuestra calidad. Y es allí precisamente donde deberemos desarrollar nuestra fortaleza. Tengamos presente que el Mercosur es la reserva ganadera más importante de la Tierra, con una existencia superior a los 250.000.000 de cabezas. Precisamente, en este bloque, el rol nuestro es comandar ese tren con nuestra especialidad. La carne bovina argentina es un producto premium, siempre deberá ser la locomotora en toda promoción.

Esto no es por capricho ni por ninguna utopía; simplemente, no hay lugar en el planeta para producir con las condiciones ecológicas de nuestro país. Consideramos que debemos promocionar y posicionar esta gran fortaleza que quiere el mundo y tienen pocos: «sano - sabroso - natural».

Definido el producto, hay que ser eficientes en la producción y elaboración del mismo; sólo así podremos tener encendido en forma permanente el semáforo alimentario: que nuestras carnes rojas en un sistema verde puedan ir a los países amarillos y al mundo entero.

Tras 6 años comenzaría funcionar el Instituto de Promoción de Carnes Vacunas.

(*) Presidente de Asociación de Productores de Carne Bovina Argentina (Aprocaboa)

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