El mercado climático avanzará a su máxima expresión en las próximas semanas y será referencia también en Sudamérica.
El mercado de maíz cuenta en esta campaña con tres elementos importantes a subrayar; éstos son:
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En primer término, el consumo mundial proyectado en esta campaña maicera resulta ambicioso, con un uso total de 720 millones de toneladas, superior en 38 millones a la producción esperada. Como consecuencia de ello, y al no crecer la producción mundial, los stocks finales se recortarán en la misma proporción y alcanzarán solamente los 92 millones de toneladas, comparada con 130 millones del ciclo anterior.
La relación existencias finales/consumo es inferior a 13%, cuando sobre el final del ciclo anterior totalizaba 17%.
Estados Unidos producirá 40% del total mundial, y consumirá internamente 35% de todo el maíz producido en el mundo, sin tomar en cuenta en este cálculo las exportaciones que realiza.
Evidentemente, mucho tiene que ver con el avance de usos alternativos para este cultivo, como es el caso del etanol, que contará en los Estados Unidos, por primera vez, con un volumen equivalente al utilizado para las exportaciones. Cabe aquí señalar, además, que no obstante la baja de más de 10% en las cotizaciones del maíz cercano en el mercado de Chicago en lo que va del mes, las cotizaciones en los futuros de etanol registraron una mejora de más de 20%, cotizando ya en los máximos del contrato y logrando siete cierres de subas consecutivas en los últimos diez días de operatoria.
El crecimiento en la industria de etanol, que se encuentra prácticamente circunscripta a los Estados Unidos por el momento, determinará que otros países exportadores, como la Argentina, se vean beneficiados por esta circunstancia, al resultar tendencialmente menor el flujo de mercadería destinada a este canal comercial.
Vaticinios
Países como Japón, que son clientes naturales de los Estados Unidos, reducirán sus exigencias a los materiales genéticamente modificados, al comprender que con el tiempo no habrá ya excedentes de mercadería disponible. Muchos analistas también vaticinan que China, que proyecta exportaciones de maíz del orden de los 4 millones de toneladas, no pueda cumplir con esta meta e incluso requiera importar para atender a su creciente demanda forrajera.
El clima que se vaya desarrollando en el medio oeste norteamericano resulta de ahora en más crucial. El mercado climático de los cultivos de verano se ha instalado en la plaza y esta circunstancia nos acompañará en los diferentes tramos que quedan pendientes hasta el momento de la cosecha.
Cabe destacar que este elemento, siempre presente en esta época, ha perdido últimamente la relevancia que tenía una década atrás, gracias a los importantes avances de la biotecnología y a las nuevas prácticas de labranza. Por ejemplo, la tardía implantación de los cultivos constituía un claro inconveniente varios años atrás y hoy algún grado de demora en la implantación ya no tiene tanta relevancia. El verdadero «weather market» comienza a ganar fuerza a partir del 15 de junio, con los cultivos ya implantados y en su etapa inicial de desarrollo.
Hacia fines de mayo y comienzos de junio, cuando las temperaturas en el «corn belt» comienzan a aumentar, los cultivos nacen y generalmente las calificaciones resultan altas, salvo un brutal golpe de sequía o un exceso de lluvias en esa época, circunstancias que no acompañan al ciclo actual.
A partir de la segunda quincena de este mes el clima cobra una importancia sustantiva, en la que los montos de las precipitaciones y las temperaturas extremas que se vayan manifestando en el curso del verano boreal podrán determinar diferencias de rendimientos apreciables.
Las perspectivas de siembra en la Argentina cuentan con una adhesión más importante que el año anterior, como consecuencia de los precios que se vienen registrando para la nueva cosecha ( posición abril 2007), más elevados que los que se registraban un año atrás.
Así, la mercadería para entregadisponible un año atrás cotizaba alrededor de los $ 200: a valores actuales esto implica una mejora de 30%. La mercadería «nueva» cotizaba en el MAT en alrededor de u$s 75 por tonelada, que comparados con los u$s 86 de la actualidad implican una mejora de 15%. Se estima que en la Argentina podría registrarse un incremento de área del orden de 10%, cifra considerada conservadora a esta altura.
Si la Argentina lograse materializarlos 17,5 millones de toneladas estimados por el USDA en su último informe, estaría en condiciones de exportar 11,5 millones de toneladas, con lo que su participación en el mercado de exportación mundial sería de 15%, detrás de 70% de los EE.UU. Productivamente hablando, la Argentina contribuiría con esta cifra a 2,5% de la producción mundial.
Dejá tu comentario