En 1989, cuando comenzó a trabajar la Red de Ensayos de Cultivares Forrajeros de la Cámara de Semilleristas, la cantidad de variedades inscriptas en el Registro Nacional de Cultivares alcanzaba a 157 gramíneas y leguminosas forrajeras. «Actualmente, esa cifra se ha triplicado -enfatizó Dubois en el seminario técnico Forrajes 2004-, llegando a 539, mediante la mejora efectuada sobre un total de 75 especies. Eso indica que se han incorporado variedades de 26 nuevas especies, si bien ninguna adquirió importancia a escala nacional.»
El mayor incremento se dio en la alfalfa -«la reina de las forrajeras»-, que pasó a contar con 190 alternativas varietales, cuadriplicando el espectro en doce años. El raigrás perenne incorporó 44 nuevas variedades; la festuca alta y el raigrás anual, 25; el pasto ovillo y la cebadilla criolla, 17; y el trébol blanco al igual que el triticale, 13, precisó Dubois.
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